Vivir en Bucaramanga con 15 años de hipoteca: la nueva diáspora
Un mensaje en un foro de economía resume un fenómeno silencioso: "Me quedan todavía 15 años de cipoteca pero ahora vivo en Bucaramanga". Detrás de esta frase está el movimiento de profesionales que, gracias al teletrabajo, se mudan a ciudades latinoamericanas con menor coste de vida mientras mantienen sus hipotecas en España.
Las cuentas que no salen en España
Quienes optan por esta vía destacan el diferencial de precios: con un sueldo en euros, el coste de vida en Bucaramanga es sensiblemente inferior al de Madrid o Barcelona. Esto permite destinar más ingresos al ahorro y la
hipoteca. En España, una hipoteca media absorbe gran parte de la nómina.
Los críticos señalan el desarraigo, la burocracia hipotecaria y la incertidumbre legal. No es solo una decisión económica, aunque el margen de renta disponible puede cambiar vidas.
El debate queda abierto. Cada caso es un termómetro de cómo el coste de la vivienda en España expulsa a su clase media hacia destinos inesperados.