El hilo pide las nóminas y pone en duda las 100 horas
Alguien cuelga un vídeo de YouTube en mitad del hilo y la conversación se mueve de sitio. Ya no va solo de horas: va de si esas horas existen, de quién las cobra y de por qué las cámaras enseñan siempre a los mismos. En este tramo, un participante niega de plano el cálculo que sostiene todo el debate, otro pide ver las nóminas y un tercero propone mover unidades militares en la ciudad. Nadie aporta un solo papel.
El vídeo y los entrevistados de siempre
El enlace que abre el tramo es un vídeo de YouTube:
Se comenta poco, pero sirve para algo: para hablar de quién sale en la tele. AmericanSamoa pregunta cuántos habitantes tiene Ceuta y deja caer que cuatro gatos. EXTREME DERROITION responde que sí, que él también lo ha notado, y sostiene que en los programas de Cuatro salen siempre los mismos entrevistados, con un repertorio de ciudadanos anónimos afines al medio. Es la crítica clásica a la ventana mediática del conflicto: no discuten el vídeo, discuten a quién se elige para grabarlo. Del contenido del vídeo, en el hilo, nada.
Qué se ha sabido
Los mensajes del 17 de septiembre van casi todos por otro lado. Ni un enlace al cuadrante, ni al convenio, ni a una nómina.
El único que toca la cifra es tic tac, y para bajarla: no son 100 horas reales ni al mes, dice. Añade que los médicos no atienden a la población de la ciudad y que cobran el triple. Nadie lo comprueba, nadie le pide la fuente.
Julc sí trae un precedente con fecha: durante la pandemia, escribe, los sanitarios cogieron la baja. Y Karl Konrad Koreander recuerda que esas guardias se pagan, así que gratis no las hacen.
Dónde está la bronca
Tres frentes abiertos a la vez.
El primero es el cálculo. Frente a los que dan por buena la cifra, tic tac la niega y le añade una sospecha de sobresueldo. Realiti responde pidiendo que enseñen la nómina y se contesta a sí mismo: que eso es privado. Nadie ha subido un documento al hilo y la discusión se queda en el aire, con las dos versiones de pie.
El segundo es a quién se atiende. isiwis sostiene que los médicos se dejan el cuerpo con personas que no cotizan y que él pediría una excedencia. Otrasvidas avisa de que contratar más sanitarios, traductores y enfermeras solo serviría para aumentar el efecto llamada. Knabenschiessen lo resume: que atiendan solo a quien les paga el sueldo. Zbigniew mete otra capa y pregunta de quién es la vocación, del Estado, del ciudadano o del propio bienestar. Del otro lado nadie defiende el cuadro. Solo se reparten culpas.
El tercero es la política, y ahí el hilo se rompe. Kurten descarga contra el Gobierno. Antiparticula se lo atribuye al PP y acusa a los suyos de repetir el mismo mantra. EXTREME DERROITION zanja con un «disfruten lo votado». Hay insultos cruzados por etiquetas ideológicas que no se reproducen aquí, y Catalinius y EXTREME DERROITION se enzarzan en un ida y vuelta de etiquetas que no lleva a ninguna parte. La conversación se calienta más por quién lo dijo que por lo que pasa en el hospital.
Y un mensaje se va de escala: Vanderwilde propone mover unidades militares en Ceuta y Melilla. No lo discute nadie. El hilo pasa página como si tal cosa. Carrus Magníficus suelta una línea seca y ahí se acaba.
La baja médica, de chiste a precedente
La broma de cogerse una baja gana cuerpo. Karl Konrad Koreander sostiene que se la firman entre ellos. Julc recuerda que ya pasó con la pandemia, cuando los sanitarios picaron espuelas. Nadie lo trata como plan serio, pero el argumento se repite y ya no suena solo a salida de emergencia. Frangelico pregunta qué hacen ahí todavía. Larata lo tiene claro y los llama con un nombre feo. Se lee entre líneas: si nadie les obliga, será porque les compensa.
Qué cambia respecto a antes
Antes el cálculo se daba por bueno y el debate iba de por qué seguían. Ahora la cifra está discutida, sin prueba, y quien la niega tampoco la respalda con datos. Entra un eje que no estaba: los medios y sus entrevistados de siempre, a cuenta del vídeo. Entra la pregunta por el tamaño de la ciudad. Y entra el frente militar, en un solo mensaje, sin respuesta.
Lo demás sigue sin cerrar. Nadie ha enseñado la nómina y la cifra que sostiene el hilo continúa sin dueño.