Se han tomado decisiones sobre inmi gración durante años y se ha consolidado un establishment en occidente y parte de los "valores de la unión", pero la culpa es de los españoles. Todo mal en la Unión Europea ha sido, es y será culpa de los españoles.
En España se votó en referéndum la Constitución Europea con un resultado mayoritario a favor, aunque con una participación baja, mientras que en otros países como Francia y Países Bajos el "NO" bloqueó el proyecto, y el Tratado de Lisboa se aprobó después por vía parlamentaria salvo en Irlanda, que lo rechazó en una primera consulta y lo aprobó en una segunda.
el proceso de aprobación del Tratado Constitucional Europeo y su posterior sustituto, el Tratado de Lisboa, tuvo respuestas muy distintas entre los países miembros de la Unión Europea, provocando hitos históricos en los que la ciudadanía rechazó las propuestas oficiales.
A continuación se detallan los resultados y los contextos clave de ambos procesos de consulta:
El referéndum sobre la Constitución Europea (2005)
El proyecto original del
Tratado por el que se establece una Constitución para Europa naufragó debido al rechazo directo de varios de sus miembros fundadores en referéndums populares:
- España (20 de febrero de 2005): Fue el primer país en someter el texto a consulta. El resultado arrojó un contundente 76,73% a favor del "SÍ" frente a un 17,24% por el "NO". Sin embargo, la jornada estuvo marcada por una participación históricamente baja del 42,32%, reflejando una elevada abstención en el censo electoral.
- Francia (29 de mayo de 2005): El escenario cambió por completo cuando el electorado francés acudió a las urnas y rechazó el texto con un 54,87% de votos por el "NO", con una participación del 69%.
- Países Bajos (1 de junio de 2005): Solo tres días después de la votación francesa, el pueblo neerlandés refrendó el rechazo europeo al votar un 61,54% en contra de la Constitución en un referéndum consultivo con el 63,3% de participación.
Al requerirse la unanimidad de todos los estados miembros para su entrada en vigor, el doble "NO" de Francia y los Países Bajos bloqueó definitivamente la ratificación de la Constitución Europea.
El Tratado de Lisboa y el caso de Irlanda (2008-2009)
Tras el fracaso del proyecto constitucional, los líderes europeos diseñaron el Tratado de Lisboa en 2007 para rescatar la mayor parte de las reformas institucionales, pero buscando mayoritariamente la vía de la ratificación parlamentaria para evitar nuevos reveses en las urnas.
- Irlanda (12 de junio de 2008): Debido a exigencias de su propia legislación constitucional, Irlanda fue el único país obligado a someter el Tratado de Lisboa a referéndum ciudadano directo. En esta primera consulta, los irlandeses votaron "NO" con un 53,4% de las papeletas, paralizando temporalmente el nuevo acuerdo institucional europeo.
- Segundo referéndum (2 de octubre de 2009): Tras conseguir una serie de garantías jurídicas específicas por parte de la UE respecto a temas de soberanía nacional (como neutralidad militar, fiscalidad y composición de la Comisión), el gobierno irlandés repitió la consulta. En esta segunda oportunidad, el "SÍ" se impuso de manera rotunda con un 67,1%, permitiendo que el Tratado entrara en vigor a finales de ese año.