Memoria histórica: las víctimas del otro bando olvidadas
¿Quién era Joaquín Amigo? Si la memoria oficial no lo cuenta, difícil saberlo. Catedrático de Filosofía en el instituto de Lanjarón, impulsor de la revista Gallo y amigo íntimo de Federico García Lorca, Amigo fue secuestrado y lanzado por el Puente Nuevo de Ronda el 27 de agosto de 1936, nueve días después de que el secretario del Gobernador Civil de Granada ordenara la ejecución del poeta en Víznar. Su cuerpo, como el de Lorca, no apareció nunca.
La lista de olvidados no para ahí. El fiscal Valentín Gamazo, que condenó a Largo Caballero, fue asesinado después con todos sus hijos, según recogen las hemerotecas. Mientras, los nombres de José Antonio Primo de Rivera, Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma brillan por su ausencia en los listados de políticos caídos. No se trata de santificar a nadie, sino de aplicar el mismo rasero a todas las víctimas.
- 27 de agosto de 1936: asesinato de Joaquín Amigo en Ronda.
- Nueve días antes: ejecución de Federico García Lorca en Víznar.
- José Antonio Primo de Rivera, Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma: olvidados del censo oficial.
Si la memoria democrática aspira a ser justa, tiene una deuda pendiente con estos nombres. Claro que, para algunos, contar los muertos del otro lado siempre fue una provocación.