El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, sostuvo que ninguna empresa estadounidense había abusado más del programa de visados H-1B que Microsoft, y citó el despido de 6.000 trabajadores estadounidenses junto a la recepción de unos 6.300 visados H-1B. La cifra procede de una afirmación política, no de una auditoría oficial.
El señalamiento de Vance a Microsoft
En una intervención recogida por distintos medios, el vicepresidente JD Vance afirmó que ninguna compañía estadounidense había abusado más del programa de visados H-1B que Microsoft. Como respaldo, mencionó que la empresa despidió a 6.000 trabajadores estadounidenses y que en el mismo periodo recibió alrededor de 6.300 visados H-1B.
El H-1B es un permiso de trabajo temporal que Estados Unidos concede a profesionales extranjeros con cualificación, habitualmente en sectores como la tecnología. Las empresas tecnológicas lo usan desde hace décadas para cubrir puestos especializados, y su volumen anual está limitado por ley.
Qué es el programa H-1B y por qué genera polémica
El programa tiene un cupo general de 65.000 visados al año, más 20.000 adicionales para titulados con máster o doctorado en universidades estadounidenses. Las solicitudes suelen superar ampliamente las plazas disponibles, y el reparto se decide por sorteo.
La crítica habitual es que permite contratar talento extranjero mientras se recortan puestos locales. La defensa habitual es que cubre vacantes que no se logran llenar con trabajadores nacionales. Ambas posiciones conviven en el debate político estadounidense desde hace años.
El uso político del dato
La cifra de 6.000 despidos frente a 6.300 visados funciona como argumento de contraste: menos empleados propios, más permisos para extranjeros. Es un dato que circula atribuido a una declaración pública, no a un informe independiente.
Conviene separar ambas cosas. Los despidos y los visados pueden corresponder a periodos, divisiones o categorías profesionales distintas dentro de una misma empresa. Sin el desglose oficial, la comparación directa entre ambas cifras es una lectura política, no una equivalencia contable.
Un debate que va más allá de una empresa
El señalamiento a Microsoft se inserta en una discusión más amplia sobre inmigración cualificada en Estados Unidos. El programa H-1B afecta a Amazon, Google, Meta y buena parte del sector tecnológico, no solo a una compañía.
La polémica mezcla tres asuntos distintos: la política migratoria, la gestión de plantillas y la competencia por el talento. Reducirlos a una sola cifra simplifica un debate que tiene aristas legales, económicas y laborales. Cualquier conclusión sobre casos concretos debería apoyarse en los datos oficiales de cada empresa.