Miles Davis y la conspiración de la Tierra Hueca: el disco que lo revela
Un acertijo lanzado en círculos conspiranoicos ha desenterrado una conexión sorprendente: el álbum "Agharta" (1975) de Miles Davis sería una pista directa a la teoría de la Tierra Hueca. La clave no está en la música, sino en el título y la portada, que reproduce el mapa del metro de Tokio. Para los iniciados, Agharta es el reino subterráneo de esa mitología.
La pista decisiva llegó al mencionar a Sonny Fortune, saxofonista que tocó en aquel directo en Osaka. Fortune había colaborado antes con McCoy Tyner, pianista de Coltrane, lo que cerró el círculo. "Agharta" es una jartada de funk psicodélico de dos horas, grabada en plena efervescencia experimental de Davis. La portada, un mapa del metro de Tokio, refuerza el simbolismo subterráneo.
De Agharta a Tartaria: el hilo conductor
La conversación derivó hacia Tartaria, el imperio perdido favorito del mundillo. Aunque como entidad política no existió, el mito se alimenta de mapas medievales que llamaban "Gran Tartaria" a lo desconocido de Asia. La conexión con Agharta es tenue, pero el ecosistema conspiranoico tiende a mezclar todo bajo tierra: desde túneles hasta civilizaciones enterradas.
Miles Davis sabía… ¿o era solo un juego de palabras?
La teoría gana adeptos que ven en "Agharta" un guiño deliberado a los iniciados. El propio título, una rareza en su discografía, suena a confidencia. Frente a ellos, los escépticos recuerdan que Miles nunca confirmó nada y que el metro de Tokio era un diseño de moda en los setenta. La discusión, como todas las de este calibre, se queda en tierra de nadie.
Mientras unos afirman que la Tierra hueca es un secreto a voces, los datos disponibles se limitan a un disco de 1975 y un saxofonista de sesión. Que cada cual saque sus conclusiones. Pero si algo enseña este hilo es que, en el mundo de las conspiraciones, hasta un vinilo de los setenta puede convertirse en un mapa del tesoro.