Un tuit atribuye a los musulmanes en Europa un salto de 500.000 a 46 millones en 26 años y lo llama «crimen demográfico». La cifra no se corresponde con los datos oficiales, que sitúan la población musulmana europea muy por debajo de esos 46 millones.
La afirmación circula en redes sin fuente citada. El mensaje, atribuido al activista austríaco Martin Sellner, sostiene que la población musulmana en Europa pasó de 500.000 a 46 millones en 26 años, y califica el supuesto cambio de «crimen demográfico». La cifra no procede de ningún organismo estadístico y mezcla magnitudes incompatibles: 500.000 personas no pueden ser el punto de partida de la población musulmana europea en el año 2000.
Qué dicen los datos frente a la cifra viral
El Pew Research Center estimaba en 2016 unos 25,8 millones de musulmanes en Europa, alrededor del 4,9% de la población. Para 2050, en un escenario sin migración adicional, proyectaba unos 30 millones. Son cifras muy lejanas a los 46 millones que atribuye el mensaje.
La comparación con 500.000 tampoco encaja. En Francia, solo el censo de población de origen argelino, marroquí y tunecino superaba ampliamente esa cifra ya en los años noventa. El punto de partida del tuit no resiste el contraste con ningún registro público.
Un marco temporal que no cuadra
El mensaje habla de 26 años, lo que llevaría de 2000 a 2026. En ese periodo, la población musulmana europea creció por migración y por natalidad, pero ningún organismo registra un salto de 500.000 a 46 millones. La diferencia entre ambas cifras es de 92 veces, un factor que ninguna serie estadística europea recoge.
El propio concepto de «Europa» es elástico en el mensaje. No distingue entre Unión Europea, Espacio Económico Europeo o el continente completo, que incluye Turquía y los Balcanes, donde la población musulmana es mayoritaria en varios países. Esa ambigüedad permite inflar el total sin especificar qué se está contando.
Por qué importa la atribución
El tuit no cita fuente, fecha ni metodología. La etiqueta de «crimen demográfico» es una valoración política, no un dato. Presentar una cifra sin respaldo como si fuera un hecho verificable es un patrón habitual en mensajes que buscan amplificar el rechazo a la inmigración.
Los datos oficiales de Eurostat y del Pew Research Center permiten seguir la evolución de la población musulmana en Europa con series anuales. Cualquier afirmación que las contradiga sin aportar una fuente alternativa debería tratarse como opinión, no como estadística.