El hilo afina la fecha: el contrato acababa en 2007
Dos foreros se ponen de acuerdo en lo esencial y ninguno de los dos discute el desalojo.
Brigit reconstruye el pleito en cuatro líneas: el piso lo alquiló el padre, pasó a la madre y de la madre a esta señora. La ley admite dos subrogaciones y punto. Después del fallecimiento de la madre le quedaban dos años, así que en
2007 tenía que haberlo dejado o firmar un contrato nuevo. «Ni una cosa ni la otra».
selenio lo dice más corto: la señora lo sabía desde 2007 y su segunda prórroga venía anulada por una norma anterior. De paso suelta que el caso ya había salido antes con
90 m² en el barrio de Salamanca y que le han ofrecido pagarle una residencia. Aquí el hilo deja de discutir el fondo y empieza a discutir por qué sale ahora.
Qué se ha sabido
La fecha de caducidad es lo nuevo.
2007. Ese es el año a partir del cual, según los mensajes, la inquilina no tenía título para quedarse y tampoco quiso firmar otra cosa.
selenio apunta que un intento de regular los desahucios ya fracasó en
marzo o febrero y que por eso el caso vuelve a los telediarios ahora. Es su lectura, sin más prueba que el calendario.
Hay una versión que corrige a los medios: la misma señora, dicen, aparece
sentada en el sofá, en silla de ruedas y andando de pie en una manifestación con la pancarta.
Brigit firma la observación.
selenio la remacha: la ve moverse sin andador y sostiene que se ha dejado llevar por una cuestión «pura y dura emocional».
Se pone en circulación un tuit irónico sobre las «ancianitas» que se quedan con el piso barato mientras otros pagan más por menos. El tuit entra en el hilo y se comenta ahí mismo.
Y llegan más cifras.
feriri88 asegura que
500 euros es hoy el alquiler más barato que encuentras en Aranda de Duero o Betanzos, y que seguramente sea un piso sin reformar
desde 1981. Cuenta que su padre tiene un dúplex en el centro de León a
700 euros porque el inquilino es amigo de su primo.
farero_interino habla de un amigo con dos pisos junto al Retiro,
200 m² cada uno, con techos tan altos que hay una sobrecubierta para andar encorvado.
Klaus María deja su cálculo: según la zona, el suelo puede ser un
90% del precio y «su madre tenía el contrato del gas».
Dónde está la bronca
Dos bloques. Uno sostiene que no hay pena ninguna.
Klaus María pregunta qué tiene de canalla señalar que la señora lleva más de veinte años aprovechándose de los propietarios. Bajo esa idea, la solución es ampliar la oferta de alquiler o reducir la demanda. Lo escribe como una ley física: «Por mucho que haya quien diga que una burra vuela». Otro participante lo reduce a previsión y mete en el presupuesto el ocio ajeno: que se quite una suscripción y los viajes y le dará.
El otro bloque no compra la escena.
InKilinaTor dice que le da pena una anciana a la que le quedan cuatro días y que le da pena también quien la insulta.
HUEVOS PACO E HIJOS S.L admite el derecho a la vivienda pero no «en la zona más cara de Madrid y a costa de un propietario particular».
Doctor Nunca pregunta a qué va a ir el inmueble cuando lo tenga el fondo.
Matahari añade que un fondo comprando un edificio nunca es buena noticia para el barrio.
BilloGatos resume su postura en una línea: pena por la utilización política.
El choque se ve entero en un intercambio.
Funcional ironiza con que los famosos solidarios hagan su propio crowdfunding y suelta que no aparece nadie porque lo que se busca es agitación y desviar el foco de otro sitio.
Klaus María responde con un giro: le gusta lo que escribe otra forera, pero hoy no está de acuerdo con ella.
Aparece también la sospecha de que todo sea una operación de propaganda. Un mensaje lo llama así, sin prueba ninguna. En medio, alguien pregunta por los gatos de la señora y el hilo, dos veces, contesta lo mismo: a la residencia.
Las imágenes que no cuadran
El asunto se juega en la vista.
Brigit y
selenio construyen su argumento sobre las fotos: en unas aparece sentada, en otras en silla de ruedas y en otras andando en una manifestación. De ahí sacan que la discapacidad es el agarradero con el que se pretende estirar el contrato de por vida. Nadie aporta informe médico, ni le hace falta para el tono que usa.
Qué cambia respecto a antes
Antes la discusión iba de nóminas y pensiones. Ahora va de dos cosas nuevas: la fecha exacta de caducidad (
2007) y el destino final del edificio en manos de un fondo. También cambia el material: los turnos se llenan de tuits, de una cifra de 90 m² y de un piso nuevo de amigo junto al Retiro. La coña de los gatos se ha instalado como coletilla y ya no se va.
Y hay un dato que nadie discute y todos repiten: la residencia. Que le han ofrecido plaza. Que se ha negado. Que hay quien lo atribuye al orgullo y quien lo atribuye a que el barrio es su casa. El pleito terminó. El hilo, no.