Por qué otros cantan a Dylan mejor que el propio Dylan
Suena en la radio «All Along the Watchtower» y todo el mundo dice que es de Jimi Hendrix. No la escribió Hendrix: la compuso Bob Dylan, pero la versión original suena a maqueta al lado de la eléctrica y furiosa del guitarrista. Es el caso más claro de un patrón que persigue a Dylan desde siempre: sus canciones, cantadas por otros, ganan enteros.
No hay misterio. La voz de Dylan es áspera, nasal, entrecortada; a una parte del público le resulta desagradable. Sus letras, en cambio, son tan buenas que cualquier intérprete con voz limpia puede lucirlas. Por eso «Make You Feel My Love» brilla también en las versiones que vinieron después.
El inesperado aval de Frank Sinatra
Frank Sinatra aborrecía a los «modernos», y en particular a Elvis Presley. Con Dylan hacía una excepción. Sinatra decía que Dylan cantaba en la tesitura del cello, la más difícil. El mismo timbre que muchos consideran un castigo, una de las voces más importantes del siglo XX lo veía como un prodigio técnico.
Hay matices. «Hurricane» aguanta perfectamente en la voz de Dylan, y durante su etapa cristiana su voz encontró un equilibrio extraño con las canciones.
¿Sobrevalorado?
Otra corriente va más lejos y dice que Dylan está sobrevalorado. Ese análisis, minoritario pero persistente, ve en su voz la coartada para no enfrentarse a unas composiciones que en manos de otros se revelan brillantes. No es fácil refutarlo: la historia del pop está llena de canciones de Dylan que se recuerdan en versión ajena.
Al final el dato descoloca: el tipo al que Elvis le parecía un advenedizo fue señalado por Sinatra como un cantante de tesitura dificilísima. Y aun así, décadas después, seguimos buscando la versión definitiva de sus canciones. Quizá ese sea su verdadero talento: escribir tan bien que hasta se lo permite a otros.