La pérdida de poder adquisitivo supera el 50%: el 'robo' silencioso de la inflación
Una pérdida de poder adquisitivo superior al 50% no es una exageración alarmista: es el dato que emerge de los cálculos más elementales sobre la evolución de precios y salarios en los últimos años. Mientras los precios se disparan –especialmente vivienda, alimentación y energía–, los sueldos nominales crecen a un ritmo muy inferior, cuando no se estancan. El resultado es que, con el mismo dinero, hoy se compra la mitad que hace unos años.
Un plan deliberado o un efecto colateral
El argumento de que la inflación es un 'robo' premeditado gana enteros entre quienes observan la política monetaria expansiva de los bancos centrales y las subidas de impuestos indirectos. La frase de Mario Conde –"la inflación es un robo"– resuena en un contexto donde el dinero digital promete limitar aún más la capacidad de ahorro. Por otro lado, hay quien señala que la inflación pasada, la de los años 80, benefició a una generación al licuar sus deudas hipotecarias a tipo fijo. Entonces fue una 'lotería'; ahora, con tipos de interés variables y un mercado laboral precarizado, la misma dinámica asfixia a quienes no tienen deudas sino ahorros.
El euro digital como siguiente paso
El BCE ya ha diseñado el euro digital con una característica clave: la cantidad que se puede tener en cartera será limitada y no generará intereses. Para muchos analistas, esto completa el círculo: no solo la inflación erosiona el efectivo, sino que el propio euro digital impediría refugiarse en efectivo. La pregunta que queda en el aire es si la sociedad reaccionará antes de que el grifo se cierre del todo.
Con los salarios reales cayendo y las políticas económicas empujando en la misma dirección, ¿cuánto tardará el malestar en traducirse en algo más que quejas en redes?