Ayuso, la única capaz de derrotar a Sánchez en 2027
La política española lleva meses instalada en una pregunta que no termina de resolverse: ¿quién puede ganar a Pedro Sánchez en unas generales? La respuesta que más se repite en los mentideros no es la de Alberto Núñez Feijóo, sino la de Isabel Díaz Ayuso. Una tesis que gana enteros cada vez que la presidenta madrileña se planta ante el sanchismo sin complejos.
Su perfil despierta pasiones y odios a partes iguales, pero nadie discute que es la única dirigente del PP que genera entusiasmo en la derecha y pánico en la izquierda. Otra cosa es que ese entusiasmo se traduzca en votos suficientes para desalojar a Sánchez de La Moncloa.
El desgaste de Feijóo y el factor Vox
El principal obstáculo para un triunfo de Ayuso no es ella, sino el ecosistema político.
Feijóo no ha logrado consolidarse como alternativa y su estrategia de no pactar con Vox le ha cerrado la puerta de gobernar en varias comunidades. Hay quien sostiene que el líder gallego es un lastre que arrastra al partido hacia la irrelevancia. Enfrente, Vox sigue siendo un socio incómodo pero necesario para sumar mayorías. Sin su apoyo, el PP no tiene números para echar a Sánchez. Con su apoyo, parte del centro se rebela. Es el eterno dilema que Ayuso ha resuelto en Madrid con un discurso más agresivo y sin complejos.
¿Por qué Ayuso genera tanto rechazo fuera de Madrid?
La presidenta madrileña es una figura polarizadora.
Su estilo chulesco y su discurso contra el independentismo y la izquierda le han granjeado enemigos acérrimos en Cataluña, el País Vasco y Galicia. En esas comunidades, su nombre es sinónimo de confrontación. Algunos análisis apuntan a que su tirón se limita a Madrid y a parte del sur, y que en un escenario nacional perdería fuelle. Otros, en cambio, creen que su capacidad para movilizar al votante desencantado con el PP tradicional es precisamente lo que necesita la derecha para recuperar La Moncloa.
El cálculo de la mayoría absoluta
Para gobernar, Ayuso necesitaría algo más que carisma.
El PP tendría que sumar con Vox y, probablemente, con algún partido nacionalista. Una aritmética complicada que Feijóo ya ha intentado sin éxito. La pregunta que sobrevuela es si Ayuso sería capaz de romper ese techo. Sus defensores argumentan que su perfil moviliza a votantes que se quedaron en casa en 2023. Sus detractores recuerdan que en política nacional no ha sido probada y que su discurso puede espantar a los moderados. El tiempo dirá si la presidenta madrileña da el salto o si se queda como el azote del sanchismo desde la Puerta del Sol.
La política española es un tablero donde las piezas se mueven más por instinto que por estrategia. Ayuso ha demostrado tener instinto. Si eso basta para derrotar a Sánchez en 2027 es una incógnita que ni los más optimistas se atreven a despejar.