Un local cierra las tardes por falta de personal
Abrir un bar y no encontrar quien sirva las mesas. Echar el cierre a mediodía porque no hay segunda tanda de plantilla. Hay locales que ya solo dan menú del almuerzo, y hay quien cuenta que entregó tres currículums y logró tres entrevistas en hostelería. Sobre la causa, hay quien sostiene que no se trata de una epidemia de pereza, sino de unos sueldos que no cubren el alquiler de la zona donde se trabaja.
Sueldos bajos y horas extra sin cobrar
Según varios participantes, el salario y las condiciones están detrás de la falta de personal. Se mencionan jornadas que se alargan sin compensación, horas extra que no se cobran y una plantilla que se quema. Y sobre todo geografía: los puestos se concentran donde hay turismo, y donde hay turismo, sostiene un usuario, nadie puede pagar un alquiler ni encontrar piso.
El problema trasciende el gremio, añade otro participante: la desmotivación se extiende a otros sectores con atención al público, donde el trato se ha vuelto seco y sin margen.
Precios al alza y servicio que se percibe peor
El otro filo de la barra. Los precios suben —hay quien encuentra la cuenta más cara en Extremadura que en Bilbao— y, según un participante, el cliente paga más por un servicio peor. La contraprueba, según otro usuario, está en los locales que pagan por encima del convenio: no tienen problemas de personal, sirven rápido y siguen llenos. Pagar bien o cerrar: la disyuntiva que plantean algunos participantes.