David Sánchez, condenado a 9 años de inhabilitación por prevaricación
La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado por unanimidad a David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, a nueve años de inhabilitación especial para empleo o cargo público. El tribunal considera probado que la Diputación de Badajoz adaptó su puesto de trabajo a sus «apetencias personales» por la ópera, hasta el punto de que el propio acusado reconoció en sede judicial que no sabía dónde estaba la oficina de artes escénicas que dirigía. La Sala ha absuelto a los once acusados del delito de tráfico de influencias por falta de pruebas.
¿Qué implica la condena?
La inhabilitación especial impide a David Sánchez ocupar empleo o cargo público durante nueve años. Sin embargo, no conlleva la devolución de las cantidades percibidas durante el tiempo en que desempeñó el puesto, lo que ha generado críticas entre quienes consideran que la sanción es insuficiente. Tampoco se ha impuesto multa ni responsabilidad civil, más allá de la inhabilitación.
Las reacciones ante la sentencia
La condena ha sido recibida con escepticismo por parte de muchos analistas, que señalan que el hermano del presidente se ha beneficiado de un puesto a medida sin apenas contraprestación laboral. Algunas voces consideran que la inhabilitación es simbólica y que lo justo sería exigir la devolución del dinero cobrado. Otros apuntan que, pese a la condena, es probable que David Sánchez encuentre acomodo en empresas afines al Gobierno, como ya ha ocurrido en casos anteriores.
El caso deja en el aire la pregunta de si la justicia es capaz de ir más allá de las inhabilitaciones cuando se trata de cargos de confianza política. Con la absolución por tráfico de influencias, el núcleo del relato oficial –que no hubo trato de favor– se mantiene, aunque los hechos probados desmienten una contratación ordinaria.