Nace Democracia21: el partido de Miriam González que aspira a la estela de Macron
Miriam González Durántez, abogada y esposa del exvicepresidente británico Nick Clegg, ha sido elegida para liderar Democracia21, un nuevo partido de centro liberal que aspira a ocupar el espacio que dejó Ciudadanos. Con el respaldo del Partido Liberal Europeo y financiación de empresarios, el proyecto se presenta como una operación al estilo de La República en Marcha de Emmanuel Macron, pero con un perfil más abierto a pactos con PNV y Junts.
La noticia, que circuló inicialmente en círculos políticos y fue confirmada por El Confidencial, sitúa a González como la candidata a liderar una formación que promete ser "pluralista" y "europeísta". Sin embargo, los escépticos recuerdan que intentos similares —como UPyD o Ciudadanos— acabaron devorados por el sistema electoral español, que castiga la fragmentación del voto de centro-derecha.
Un partido con padrinos pero sin cuadros
Detrás de Democracia21 está el Partido Liberal Europeo, que busca recuperar presencia en España tras perder a sus históricos referentes: Convergència —que fue expulsada del grupo liberal por Ciudadanos— y el PNV, que formó parte del Partido Popular Europeo. La nueva formación contaría con apoyo económico de empresarios, aunque por ahora se desconoce quiénes son los miembros del equipo o los posibles candidatos.
El nombre del partido, Democracia21, evoca modernidad, pero el escepticismo es la tónica dominante. Argumentos basados en la ley electoral y en la saturación del espacio ideológico —tres partidos de centro-derecha ya compiten— hacen dudar de su viabilidad.
El fantasma de Ciudadanos
Difícil no ver paralelismos con la trayectoria de Ciudadanos, que surgió en Cataluña, se expandió a nivel nacional y acabó desintegrándose. El sistema electoral español, con circunscripciones pequeñas y umbrales efectivos, penaliza más que en otros países europeos la dispersión del voto. A la derecha le afecta especialmente: con tres grandes partidos, el voto se diluye, mientras la izquierda mantiene dos grandes fuerzas.
Los electores desencantados con Sánchez, según los análisis, se abstendrían o votarían a formaciones de izquierda, no a un partido liberal. El riesgo de que Democracia21 termine siendo un proyecto testimonial es real.