Europa abre una consulta popular para rediseñar los billetes: escepticismo y críticas
El Banco Central Europeo ha abierto una votación pública para que los ciudadanos elijan entre varias propuestas el diseño de los nuevos billetes de euro. La iniciativa, que pretende dar voz a los europeos, ha sido recibida con una mezcla de indiferencia y sarcasmo en los foros económicos.
¿Qué se vota?
Las opciones van desde motivos arquitectónicos —mayoritariamente edificios gubernamentales de la UE— hasta referentes culturales como instrumentos musicales. Sin embargo, algunos críticos señalan que los cambios son meramente estéticos y no abordan la cuestión de fondo: el creciente impulso a la eliminación del efectivo.
Las quejas recurrentes
Entre las críticas más repetidas destaca la percepción de que la UE gasta recursos en consultas de diseño mientras avanza hacia una sociedad sin efectivo. También hay quien ve en los nuevos billetes un intento de imponer una iconografía política o identitaria, aunque sin datos que lo respalden. Otros señalan que los diseños actuales son más atractivos que los propuestos.
El dato que descoloca
Mientras la UE se afana en modernizar la imagen de su moneda, el nuevo billete de 10 euros ya está en circulación y ha recibido críticas por su exceso de colorido. La pregunta que flota en el ambiente: ¿para qué sirve votar si el diseño final lo decide la burocracia?