El foro se parte entre un Cristo sumiso y el de los mercaderes
El hilo empieza hablando de vivienda y acaba discutiendo el Nuevo Testamento. Entre el 23 y el 24 de septiembre, cuarenta mensajes dejan a un lado el desahucio y la usura y se enzarzan en si Cristo era un hombre sumiso o el que echó a los mercaderes del templo. Alguien pone Mateo 25:29 sobre la mesa y a partir de ahí cada cual tira de versículo.
Dos bandos, un mismo texto.Qué se ha sabido
El punto de partida es la cita: al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Desde ahí, todo gira en torno a qué hizo Cristo.
El argumento que más se repite es el de la
Purificación del Templo. Para quien lo trae, es el único momento en que Cristo se revuelve, y va contra los cambistas. La otra parte contesta con la otra mejilla y con eso de dar al César lo que es del César. Un tercero desmonta la escena: la pregunta sobre los impuestos, dice, era una trampa del sanedrín y la respuesta contentaba a romanos y a judíos a la vez.
Aparece el Liber abaci de Fibonacci,
el manual de aritmética que un participante sitúa en el origen del cálculo financiero y de la banca veneciana. Otro rescata al papa Francisco llamando a los judíos «nuestros hermanos mayores»:
la crónica del Ángelus y de la conmemoración de la Noche de los Cristales Rotos.
Cifras que se sueltan:
1400 euros de pensión en un ejemplo,
87 años, unas cuotas de Netflix «desde el año 1960» y pisos de
1 metro cuadrado en Hong Kong, esto último según un forero. También se pega un vídeo sin más comentario:
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Dónde está la bronca
Un grupo sostiene que Cristo era judío y que su mensaje de sumisión —la otra mejilla, lo del César— infectó a Roma y la arrastró a siglos de barbarie. Otro responde con la Purificación del Templo. Aquí salta la bronca. Hay quien añade que quienes ocuparon el templo fueron los mercaderes, no un pueblo entero. Y quien recuerda que Jesús predicaba en sinagogas, para cerrar el asunto con un «fin del hilo».
Debajo corre otro choque. Un participante sitúa la raíz del problema de la vivienda en la sobrepoblación y propone como salida un golpe de Estado y un gobierno autoritario que deporte a quien no considere español de pura cepa. Le llueven respuestas: un forero le reprocha que culpe al migrante de algo que debería resolver en su propia casa. Otro mensaje reclama volver a los usos del siglo XVI frente a los usureros; alguien le contesta que eso es darwinismo.
Encima de la mesa está también el eje político. Un participante sostiene que el cristianismo fue la versión
progre del judaísmo de la época y que siglos después se reinventó como marxismo. Le corrigen: los comunistas eran ateos, y no hay que mezclar la lucha contra la usura con el comunismo. La respuesta que recibe es una descalificación personal, sin argumento. Black Jack contesta mandándolo al ignore.
En medio, dos defensas que no se pisan: una, que la religión es el acto de religar al hombre con su esencia, y que los siete pecados capitales son una guía de supervivencia —«nos hemos pasado cuatro pueblos con el de la Avaricia». Otra, que las religiones ya han sido superadas en las sociedades que se llaman avanzadas y que el relevo lo tomó la política, con más normas y menos mandamientos. Sobre la usura, un participante trae la doctrina social de la Iglesia: pecado grave, arma de Satanás, y la banca moderna naciendo en Venecia.
Qué cambia respecto a antes
La vivienda sale del centro. El eje ahora es teológico: si Cristo era sumiso o no, y qué lectura de los evangelios sostiene cada parte. Entran asuntos que no estaban: Fibonacci y el origen de la banca, el papa Francisco, y una salida que alguien vaticina para los mayores, la eutanasia. La usura sigue ahí, pero como pecado grave, no como cifra.
El rifirrafe de pasillo
Dos mensajes seguidos resumen el tono del tramo. Uno responde a todo con un «tengo el graduado escolar». El siguiente contesta mandándolo al ignore. Nadie vuelve sobre la casa de los 70 años.