Ático en Elche: 230.000 euros por un octavo sin ascensor y calificación G
Por 230.000 euros se puede comprar un ático de 130 metros cuadrados en Elche. El edificio es de 1967, la calificación energética es G y, según el anuncio original, no tenía ascensor. El mercado inmobiliario español ha alcanzado cotas de surrealismo que ni el mejor guionista podría imaginar.
Pero el anuncio fue corregido: sí tiene ascensor. Y la reforma es reciente, con calidades que en su día fueron top: TV en el baño, bañera de hidromasaje... La pregunta es si eso justifica el precio.
El octavo sin ascensor: ¿legalidad o error?
La normativa española es clara: los edificios de más de cinco plantas deben tener ascensor. Un octavo sin ascensor no habría obtenido la licencia de ocupación. Por eso, cuando el anuncio apareció con «sin ascensor», muchos se echaron las manos a la cabeza. Minutos después, la inmobiliaria lo actualizó y puso «con ascensor». ¿Error del anuncio o presión del mercado? La duda queda en el aire.
Un detalle que no pasa desapercibido: los pisos sin ascensor no suelen superar el quinto piso en los edificios antiguos. Así que un octavo sin ascensor sería, cuanto menos, una rareza legal. La corrección del anuncio sugiere que el currito de la inmobiliaria cometió un error, pero el debate sobre la legalidad de la vivienda sigue abierto.
Calificación energética G: el lastre que nadie quiere
La calificación G es la peor posible. Significa que el piso es una nevera en invierno y un horno en verano, sin calefacción. En Elche, las temperaturas mínimas en 2025 rondaron los 2-6 grados, lo que hace que la falta de calefacción sea un problema real. Además, la eficiencia energética G es un obstáculo para la venta o el alquiler futuro: en unos años, estos pisos no podrán venderse ni alquilarse sin reformas profundas.
El comprador que pague 230.000 euros por este ático deberá asumir que, tarde o temprano, tendrá que invertir en aislamiento y calefacción. Y eso, en un edificio de 1967, puede ser una factura considerable.
El precio de Elche: ¿burbuja o realidad?
El ático tiene 130 metros construidos, está reformado y se encuentra a cinco minutos andando del centro. Para algunos, es una oportunidad: «si no se ha vendido ya, se venderá antes de navidades». Para otros, el precio es una locura: «eso no vale ni 50.000 euros en 2012». La realidad es que en Elche hay pisos de 40 metros cuadrados sin reformar a precios similares, lo que hace que este ático, con sus 130 metros, pueda ser competitivo.
Pero hay un matiz: la comunidad puede tener una derrama de 6.000 euros en el horizonte, lo que elevaría el coste real a 350.000 euros. Y con la calificación G, la inversión en eficiencia energética es casi obligatoria.
El mercado sigue su curso. La pregunta es si el comprador que pague 230.000 euros por este ático sabrá que en unos años la eficiencia G le impedirá venderlo o alquilarlo. O si, como apuntan algunos, la derrama de 6.000 euros que se avecina lo convertirá en una inversión ruinosa. El tiempo, y el euríbor, lo dirán.