Bridas en la caja, vales y garantías: el muro de Media Markt
El comprador quería conservar la caja del disco duro. Guarda las cajas de todo lo que adquiere, sobre todo si el producto tiene salida en el mercado de segunda mano. El dependiente cogió una brida, la apretó hasta deformar el cartón y le devolvió el paquete medio destrozado. Ese cliente lleva diez años sin entrar en una tienda de
Media Markt. La anécdota, repetida con variantes, define el asunto mejor que cualquier informe: lo que se cuestiona no es un aparato concreto, sino la relación completa con la cadena alemana, desde el mostrador hasta el servicio técnico.
El catálogo de reproches que abre el asunto es amplio. Dependientes que no atienden o que empujan seguros y productos de exposición, sobre todo cuando es la última unidad y no queda stock. Artículos reprecintados procedentes de devoluciones anteriores que, según estos compradores, se reciclan como nuevos. Un servicio de devoluciones calificado de
hermético. Y a partir del día 15, el muro: o se pelea con la garantía o se come el producto. La cifra que se lanza —que el artículo falla «el 90 % de las veces»— no tiene ningún respaldo. Es una exageración y varios participantes la rebatieron de inmediato.
Devoluciones con lupa y cajas que ya venían abiertas
El ritual de la devolución tiene su propia coreografía. Un comprador llamó antes de adquirir un móvil para confirmar que podría devolverlo tras quince días de prueba; le dijeron que sí. Al ir a devolverlo, dos empleados examinaron el terminal con lupa durante media hora y le preguntaron por qué lo devolvía. Recuperó el dinero cuando elevó el tono. Otro caso: un repetidor wifi que salió de la tienda con signos de uso evidentes y no funcionaba. Lo devolvió sin pegas, pero dejó de fiarse.
Hay también quien señala el detalle inverso: el producto que se entrega ya abierto. Un móvil que, según el relato de ese comprador, se vendía más caro con el protector ya instalado, es decir, con el precinto roto antes de la venta. La pregunta que se le plantea al dependiente es pertinente: en el momento en que se quita el precinto, el producto se devalúa. Y hay precedentes peores: un terminal al que, según el relato de un tercero, se le hicieron rayones en la propia tienda para no devolver el dinero.
No es un relato unánime. Varios compradores describen devoluciones sin incidentes y compras correctas de electrodomésticos durante años. Una estufa de once euros devuelta una semana antes de que caducara la garantía se resolvió con un vale, eso sí, y con mala cara incluida. Una tablet, en cambio, necesitó
dos visitas al servicio técnico en garantía: suficiente para que su dueño no volviera.
¿Está obligado Media Markt a devolver el dinero?
Aquí el asunto se parte en dos lecturas que no se reconcilian. Una sostiene que el desistimiento es un derecho: dejar sin efecto el contrato notificándolo, sin justificación ni penalización, y que cualquier cláusula que imponga una penalización es nula de pleno derecho. Si la tienda se niega, el camino es la denuncia en consumo.
La versión contraria es que ese derecho está pensado para la compra a distancia. Con el producto adquirido en tienda física y sin defecto, la devolución del dinero sería una decisión comercial, no una obligación legal. La discrepancia queda abierta, y a falta de una respuesta cerrada cada cliente negocia solo.
La garantía a partir del día 15: informe pericial o nada
Los casos se acumulan. Un iPod averiado al año y tres días: la tienda se niega a repararlo y alega que, pasados los 365 días, el cliente debe aportar un
informe pericial que demuestre un defecto de fábrica. Resultado: denuncia en consumo.
Un frigorífico comprado en una promoción que devolvía el dinero si no se entregaba en 48 horas llegó dos semanas tarde, golpeado y con zonas hundidas. La respuesta: no hay más unidades y tardan un mes en reponer. Una impresora necesitó tres meses de taller porque faltaba la pieza. Y quien asegura haber trabajado para la imagen de la firma afirma haber visto en almacén producto con taras de fábrica y reparados. Son testimonios, no una auditoría, pero dibujan un patrón.
Dónde comprar si se renuncia a Media Markt
Las alternativas que aparecen son previsibles. Amazon, con la advertencia de que sea vendido por Amazon. El Corte Inglés, donde si el producto da problemas se sustituye por otro nuevo en lugar de repararlo. PcComponentes, con años de servicio sin incidencias. También se citan otras tiendas, como Xtremmedia o Coolmod. El debate de fondo es otro: para un artículo caro, ¿merece la pena comprar por internet?
Y aparece la contradicción de siempre. Un sector critica a Amazon por las condiciones laborales de sus trabajadores y lo convierte en motivo para no comprar. El argumento no se sostiene cuando la otra opción es precisamente la cadena cuestionada, pero circula con fuerza.
El dato que descoloca
Queda la acusación más difícil de verificar: que las devoluciones que la compañía acumula en Alemania se intentan colocar en España. Nadie aporta un solo documento. Y sin embargo, ahí sigue la pregunta que resume todo, la que lanzó el comprador de la brida: ¿qué se puede pensar de un comercio en el que la cola de las devoluciones es más larga que la de las cajas?