OKdiario apunta a la UIP por negligencia en Ferraz
¿Es negligente la actuación de la UIP en las protestas de Ferraz o hay algo más? OKdiario ha sido el primer medio en acusar abiertamente a los funcionarios, no solo de negligencia, sino de insinuar que su comportamiento es doloso. El medio señala que la Unidad de Intervención Policial habría actuado con criterios políticos, tal como revela un documento de los antidisturbios sobre el uso de la fuerza. La discusión se ha trasladado a los foros, donde se mezclan el análisis de la actuación policial con la comparación con el 1-O y la exigencia de responsabilidades.
El documento que revela el criterio político en la UIP
Un documento interno de los antidisturbios, difundido por
Vozpópuli, revela que el uso de la fuerza en sus intervenciones se rige por criterios políticos. Según esta información, algunos agentes con un mínimo de vergüenza ya hablan de que los operativos se diseñan y ejecutan con directrices que trascienden lo estrictamente operativo. La acusación no es menor: se insinúa que la actuación en Ferraz no solo fue negligente, sino dolosa. Es decir, que no se trató de un error de cálculo, sino de una intención deliberada.
La respuesta policial en Ferraz ha incluido gases lacrimógenos, porrazos y la formación de jaulas para encerrar a los manifestantes sin darles salida. Hay quien sostiene que esta actuación contrasta con la del 1-O, cuando la policía aguantó en el sitio mientras recibía lluvias de piedras y ladrillos. La diferencia, según este análisis, es que ahora la policía actúa activamente contra los manifestantes, con infiltrados que provocan y luego cargan en respuesta a las provocaciones.
¿Qué pasó en Ferraz según los críticos con la actuación policial?
Los críticos con la actuación policial sostienen que en Ferraz se ha gaseado y apaleado a jóvenes, niños y ancianos con total impunidad. Se argumenta que estas acciones no solo las ordena la cúpula, sino que algunos agentes querrían que les subieran el sueldo a base de ser criminales. La indignación se extiende a la percepción de que la policía se ha convertido en la policía del régimen, y que de la Guardia Civil queda poco.
Frente a esta postura, hay quienes defienden que una cosa es protestar pacíficamente y otra impedir a las autoridades que hagan su trabajo. Se argumenta que en el 1-O hubo desobediencia a la autoridad, y que es como si unos idiotas cortaran el paso a las autoridades en un piso okupa: es evidente que van a recibir hostias, algunas justificadas y otras no. Los líderes independentistas lo sabían y utilizaron a los manifestantes como instrumento sacrificable.
La comparación con el 1-O y el desgaste de la Policía Nacional
La comparación con el 1-O es recurrente. Un sector sostiene que en 2017 se vio a manifestantes lanzar lluvias de piedras y ladrillos a la policía, y la policía aguantó. En 2023, en cambio, se ve a la policía tirar gases y dar porrazos, hacer jaulas y avanzar. Si no se ve la diferencia, se argumenta, es porque no se quiere verla. Otros responden que la represión en el 1-O fue tan falsa que se tuvieron que inventar los agredidos, y que los policías son unos hijos de puta, pero que solo se emplean a fondo contra los trabajadores.
Hay quien sostiene que se está desestabilizando a la policía para que muchos renuncien y haya brechas de seguridad. La derecha de verdad, que siempre estaba con ellos, se desafecta de la Policía Nacional. Puede parecer una tontería intrascendente, pero a largo plazo tiene consecuencias. Cuando se deja de votar al PP, se hace para los restos.
¿Qué se exige para la UIP en Ferraz?
Se pide que se excluya a la UIP, que se disuelva la Policía Nacional y se sustituya por otra cosa, con otras personas que no encuentren mochilas de la nada o que no manden infiltrados a provocar altercados. Se recuerda que algunos mandos estuvieron al frente de la kale borroka en el País Vasco y Navarra cuando tiraban cócteles molotov. La exigencia de responsabilidades se mezcla con la denuncia de que la prensa está empezando a abrir los ojos: detuvieron a un periodista de El Mundo y a otro de El Español.
La discusión también ha derivado en un análisis sobre el uso de la fuerza. Se argumenta que las porras de acero extensibles pueden romper un hueso humano con mucha facilidad, y que ahora las utiliza la propia Policía española, incluso vestidos de paisano. Lo que mejor le está funcionando a la policía, según esta corriente, son las mujeres infiltradas: a los policías los han identificado y expulsado, pero a las mujeres a ninguna, porque no hay cojones a meterse con una mujer.
Al final, la pregunta no es si la UIP se excedió en Ferraz, sino si alguien está dispuesto a asumir el coste político de decirlo. OKdiario lo ha dicho. Los demás, de momento, miran para otro lado.