Svieta: entre las lentejas y el meme que se come todas las recetas
Hay un nombre que se repite en las conversaciones de internet como un estribillo: Svieta. No hay consenso sobre quién es, pero sí sobre sus lentejas, su ropa y un latiguillo que la acompaña, “melaf00”, con vida propia.
Lo poco que se sabe se resume en lo que dice la voz popular. La aludida, a la que algunos sitúan como mujer rumana, cocina, lleva ropa que más de uno califica de “de señora” y tiene una relación conflictiva con las lentejas: “le salen de fruta madre”. Hay quien la defiende: “Ella al menos te hará un bocadillo”, con el pan crujiente con ajo incluido. Y hay quien se rinde a la evidencia: “Se ha comido TODAS las recetas”.
El fenómeno ha generado su propia mitología. El juego de palabras más afilado convierte su nombre en un edulcorante: “Prefiero stevia”. Y el grito de guerra “melafooooo” ronda entre los iniciados como si fuera el remate de un chiste imposible de explicar.
No todo es humor blanco. Parte de las bromas cruza la raya de lo decente: hay quien la descarta como “maruja” y desliza insultos homófobos, algo que empaña la gracia y convierte la discusión en un espejo incómodo de los prejuicios que se cuelan en el meme.
Y aun así, la Svieta sigue viva. El dato que descoloca: a pesar del escarnio, hay un grupo que la reivindica por lo esencial. En tiempos de comida a domicilio y cocina precocinada, que alguien te haga un bocadillo sigue siendo, quizá, la única verdad que el meme no ha podido tumbar.