Óscar, 49 años, montador aeronáutico: necesita 70.000€ de entrada y vuelve a casa de sus padres
Un montador aeronáutico de 49 años, divorciado y con dos hijos, ha tenido que regresar al hogar familiar por no poder afrontar los 70.000€ que exige una entrada de vivienda. La historia de Óscar Romero, publicada originalmente por El Español, ha reabierto el debate sobre el acceso a la vivienda en España y sus múltiples causas: desde la subida de impuestos hasta las consecuencias económicas del divorcio.
El peso de los impuestos en la entrada
La cifra de 70.000€ no es casual: corresponde al 20% del valor de tasación (que el banco no financia) más los impuestos de transmisión patrimonial (ITP) o IVA, que en muchas comunidades autónomas han pasado del 6% en 2008 al 10% actual. Para una vivienda de 235.000€, el comprador necesita unos 70.000€ de entrada real. En 2008, la misma operación habría requerido unos 8.000€ menos solo por el diferencial de impuestos.
Divorcio: el factor silenciado que dinamita el ahorro
Óscar no es un joven sin ingresos: lleva 30 años trabajando y gana unos 2.200€ mensuales en 14 pagas, según un familiar citado en el debate. Pero el divorcio le ha costado la vivienda familiar, que ahora disfruta su exmujer, y debe pagar manutención de los hijos y parte de la hipoteca. Varios análisis apuntan a que el 90% de los divorcios de larga duración dejan al hombre con menos del 20% de la riqueza acumulada. La imposibilidad de ahorrar una segunda entrada es la consecuencia directa.
¿Sacrificio o sistema roto?
Mientras unos defienden que la solución está en renunciar a caprichos —"yo ahorré 50.000€ sin ir a restaurantes ni viajes"—, otros señalan que la subida de precios y el encarecimiento de los impuestos hacen imposible incluso con esfuerzo. El ahorro medio de un español ronda los 5.000-10.000€, muy lejos de los 70.000€ exigidos. La pregunta que queda en el aire: ¿cuánto debe renunciar una persona para tener un techo?
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