La foto de Oscar Puente que resucita el «mañaquismo»
Una imagen antigua del actual ministro de Transportes, Oscar Puente, ha reavivado en ciertos círculos digitales el debate sobre su figura y el llamado «mañaquismo», término acuñado para referirse a los seguidores más acérrimos del sanchismo. La fotografía, que algunos califican de «juvenil» y otros de «pasada de moda», ha servido de excusa para lanzar pullas sobre su aspecto físico y, sobre todo, para cuestionar su trayectoria política: «¿Todavía no era un traidor?», se pregunta un comentarista, en alusión al giro ideológico que muchos le atribuyen.
La discusión, más allá de las descalificaciones personales, refleja la polarización que genera la figura de Puente. El exalcalde de Valladolid es para unos un político eficaz y leal a Sánchez; para otros, un exempleado de Caja España que «traicionó» sus orígenes al abrazar el sanchismo. La alusión a El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, como símil de un supuesto envilecimiento que se refleja en el rostro, da cuenta de la intensidad retórica del debate.
Lo que nadie aclara es si la foto es anterior o posterior a su entrada en la política nacional. El dato concreto se desvanece entre los insultos. Lo cierto es que, casi una década después de su primera elección como alcalde, Puente sigue siendo un imán para la controversia. ¿Hasta qué punto una imagen puede condensar tanto odio político? La respuesta, probablemente, no está en la foto sino en el contexto.