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Alvise Pérez ha anunciado el inicio de su campaña electoral con la promesa de "cargarse" a un embajador de Pedro Sánchez al que atribuye estar extorsionado por el espionaje marroquí. El mensaje, publicado en X, no identifica al diplomático ni aporta pruebas.
El líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, ha anunciado el arranque de su campaña electoral con un mensaje publicado en la red social X. En él afirma que inicia su campaña "cargándose a un Embajador de Sánchez extorsionado por el espionaje Marroquí" y pide estar "atentos a esta semana". El texto no identifica al diplomático afectado, no concreta el país al que representa ni aporta documento o prueba alguna que respalde la acusación.
La publicación, difundida por el propio Alvise Pérez en su cuenta de X, arranca con una queja sobre sus medios: "No tengo televisiones ni grandes lugares donde anunciarlo". A continuación presenta el anuncio como el pistoletazo de salida de su campaña electoral. La frase central es la promesa de "cargarse a un Embajador de Sánchez extorsionado por el espionaje Marroquí".
El mensaje se cierra con un desafío dirigido a sus competidores políticos: "No me lo superéis; igualádmelo". Es decir, el autor presenta la acción como un golpe difícil de replicar por otros partidos. No hay en el texto ningún nombre propio del embajador, ninguna fecha concreta del anuncio y ninguna referencia a un medio de comunicación que haya verificado el caso.
La mención al "espionaje Marroquí" conecta con un asunto que ha tenido recorrido en España: el presunto espionaje a través del programa Pegasus a teléfonos de políticos independentistas catalanes y del propio presidente del Gobierno. Ese caso se investiga en la Audiencia Nacional desde 2022, aunque la atribución de los pinchazos a Marruecos nunca ha quedado probada judicialmente.
Lo que hace el mensaje es dar un paso más: vincula ese espionaje con una supuesta extorsión a un embajador español. Es una acusación grave que, tal como está formulada, no viene acompañada de ningún elemento de prueba. La afirmación queda, por tanto, en el terreno de la denuncia política sin verificar.
El mensaje funciona como un anticipo: promete que el caso se conocerá "esta semana", pero no ofrece ni una sola pista verificable sobre la identidad del embajador, el país donde está destinado o el contenido de la supuesta extorsión. Es un formato habitual en la comunicación política en redes: generar expectación antes de soltar el grueso de la acusación.
Sin ese desarrollo posterior, lo único comprobable es el anuncio en sí. La acusación de extorsión y la conexión con el espionaje marroquí son, de momento, una afirmación de Alvise Pérez sin respaldo documental público. Cualquier valoración sobre su veracidad tendrá que esperar a que se aporten pruebas o a que el asunto llegue a los tribunales.
No tengo televisiones ni grandes lugares donde anunciarlo, pero humildemente inicio mi campaña electoral cargándome a un Embajador de Sánchez extorsionado por el espionaje Marroquí. Atentos a esta semana. No me lo superéis; igualádmelo. pic.twitter.com/qEpWAcMO0v
— Alvise Pérez Ver publicación en X