Turista herido grave al fallar un puenting en Brasil
Un video viral muestra el momento en que un turista, al lanzarse desde un puente en Minas Gerais (Brasil), impacta violentamente contra uno de los pilares. La escena, presenciada por su familia —incluido un niño que grita «¡papá!»—, terminó con el hombre siendo rescatado por una lancha. Según la información que circula, sufrió fractura de costilla, neumotórax y graves lesiones en el brazo izquierdo, descritas como «esmagamento». El suceso no es reciente: data de hace unos tres años, pero su redifusión ha reabierto la cuestión sobre la seguridad en el turismo de aventura.
Lesiones y rescate
El impacto contra el pilar fue brutal. El saltador, que no llevaba casco —detalle que varios señalan como habitual cuando hay cuerda—, quedó colgando inerte, «como un muñeco», según testigos. Fue auxiliado por personas en una embarcación. Además de las lesiones citadas, sufrió escoriaciones en la pierna. El parte médico, no oficial, habla de un cuadro grave pero no mortal.
El factor humano y la regulación
Las reacciones se dividen entre quienes consideran al turista un imprudente y quienes apuntan a la negligencia de la empresa organizadora. Se ha señalado que la ubicación del salto, demasiado cerca de los pilares, era un accidente anunciado. En Brasil, la regulación del puenting es laxa y no existen controles estrictos sobre los operadores. Para el turismo de aventura, accidentes como este suponen un coste reputacional y, en ocasiones, indemnizaciones millonarias. La paradoja: el atractivo del riesgo choca con la necesidad de seguridad.
¿Hasta qué punto es responsable quien salta y hasta qué punto lo es quien monta el salto? La pregunta sigue abierta, mientras el video sigue circulando como advertencia.