Hay que construir más vivienda (sobre todo en España, donde solo menos del 10% del territorio está construido —incluyendo sus zonas relacionadas, aunque no tengan construcciones de ningún tipo—).
Cosa diferente es que se construya para 100 personas y vengan 200 en el mismo tiempo que tarda en construirse 100 viviendas, pero eso se soluciona limitando el número de personas que llegan nuevas si necesitarán vivienda, solo dejando entrar hasta alcanzar las 90 nuevas personas por cada cien nuevas viviendas construidas.
Así, haríamos un favor a los que están aquí (que de eso debe tratar cualquier gobierno de cualquier sitio, país, estado o nación) y, además, a los que vienen de fuera, pues de esa manera se garantiza al que viene que tendrá las condiciones mínimas de habitabilidad y que, además, no convierte este sitio en el mismo del que quiere salir, en cuyo caso, si fuera así y lo convirtiera, no serviría para mejorar la vida de nadie (incluso habría destruido la vida de muchas otras personas, quitando la posibilidad de que otras muchas de fuera pudieran venir aquí en busca de un futuro mejor, dado que se habría convertido en lo mismo de donde salen).
Nota: por si alguien se le ocurre decirlo... sí, creo que limitar la llegada de forasteros es lo mejor y que de verdad podemos hacer por ellos y por sus descendientes, si en algo los valoran.