El País, bajo sospecha por el montaje de la falsa mena de Ceuta
Un vídeo se ha convertido en la prueba del supuesto montaje: una menor migrante en Ceuta aparece “limpita” cuando, según el relato del diario, llevaba veinte días durmiendo en la playa. Las imágenes contradicen la historia y han disparado las acusaciones contra el periódico. La pieza, que trataba sobre una presunta “mena” marroquí, ha sido calificada por los críticos como una inventada para manipular a la opinión pública. Algunos señalan que la joven habría dormido en un hotel y que llevaba en Ceuta desde julio, lo que refuerza la tesis del montaje.
El asunto va más allá de un error periodístico. El medio recibe dinero público en concepto de publicidad institucional, y hay quien sostiene que un nivel de manipulación tan extremo debería ser denunciable, con la retirada de esos fondos. El vídeo original, con las contradicciones segundo a segundo, circula con fuerza entre quienes denuncian el caso. Los más duros piden el cierre de la cabecera. También aparece el precedente de las “menas de clase alta”, un fenómeno ya documentado en otro medio nacional.
La contradicción es tan burda que cuesta creer que esperaran que colara. La pregunta incómoda: si un medio cobra dinero público, ¿quién controla lo que publica?