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La plata pasa de 20 a 67 dólares tras doce años de paciencia forzosa
Doce años separan los 20,50 dólares por onza con los que la plata cerraba 2013 del máximo histórico por encima de 67 dólares que ha marcado a finales de 2025, cuando el metal llegó a superar a Apple como tercer activo más valioso del mundo. Entre ambos extremos, un recorrido de correcciones agónicas, profecías incumplidas y una paciencia de hierro que no todo el mundo supo mantener. Porque este no es un rally improvisado: es el desenlace de una apuesta sostenida a pulso durante más de una década, con el metal hundiéndose por debajo de los 14 dólares en 2015 y sin apenas señales de vida hasta 2020.
La pregunta interesante no es si la plata ha subido, sino qué había detrás del convencimiento de que iba a subir. Y cuánto de aquello era análisis y cuánto era fe.
El punto de partida: 20 dólares y ganas de revancha
Cuando este seguimiento arrancó su enésima edición, en noviembre de 2013, el metal llevaba dos años corrigiendo desde los 49 dólares que había tocado en plena fiebre post-2008. El precio oscilaba entre 20,50 y 20,80 dólares y el ambiente era de derrota con vocación de venganza. Pocos vendían. Casi todos ampliaban.
En esos primeros meses aparece el núcleo duro de la tesis que iba a repetirse durante años: frente a los billetes que se devalúan, el metal físico es un anclaje. La formulación más repetida —«tener los billetes en papel no es dinero parado, es dinero en devaluación constante»— resume el ánimo. Todo lo que no fuera plata u oro era sospechoso, y en particular algo que por entonces despuntaba discretamente: el bitcoin. Cuando la victoria contra el dinero fiat parecía al alcance de la mano, la criptomoneda irrumpió con su propio relato y algunos lo leyeron como una amenaza existencial al metal.
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El descubrimiento del backwardation: cuando el futuro vale menos
Aquí el análisis se vuelve técnicamente serio. La pregunta que se hacían los ahorradores era sencilla y desconcertante: si todo el mundo compraba plata, ¿por qué el precio no subía? La respuesta se articulaba en torno a un concepto que rara vez aparece en prensa generalista, el backwardation. Explicado con claridad: «No tiene lógica que un activo tenga menos valor en un futuro con los costes y riesgos que supone tenerlo almacenado que lo que pueda costar comprarlo de inmediato». Si el contrato de futuros cotiza por debajo del contado, la única lectura razonable es que hay desconfianza en la entrega física. Y si hay desconfianza, alguien no tiene el metal que dice tener.
De ahí al salto conspirativo había un paso que se dio sin dudar. La tesis dominante durante años sostiene que el mercado de la plata está manipulado por los grandes bancos y que JP Morgan acumulaba metal físico mientras hundía el precio del papel. La hipótesis, formulada sin pruebas pero con insistencia, es que la entidad estadounidense «usó las posiciones cortas para abaratar, y después acumular, 750 millones de onzas físicas, a precio de saldo». Ni confirmada ni desmentida oficialmente. Y difícil de verificar.
El fixing de Londres y el fantasma del default
En 2014 llegó un acontecimiento que pareció dar la razón a los más agoreros: el London Silver Fixing cerró el 14 de agosto, tras décadas como referencia del precio. Con él se fue un mecanismo de descubrimiento que había funcionado con opacidad desde principios del siglo XX. ¿Cómo se iba a fijar ahora el valor de la plata? ¿Iban a mantener los mismos bancos el control? ¿Estaba el COMEX al borde del colapso? Las preguntas quedaron flotando durante años.
También circulaban cálculos sobre reservas mundiales: según el U.S. Geological Survey, las reservas de plata podrían agotarse en veinte años, y los tres mayores productores (China, México y un tercer bloque agregado) se quedarían a cero en menos de una década. La conclusión para quien lo escribía era evidente: la plata no estaba barata por abundante, sino por una coyuntura manipulada. Los años siguientes, con el metal languideciendo entre los 14 y los 20 dólares, parecieron desmentirlo. Hasta que dejaron de hacerlo.
La plata no se extrae sola: la mina que estaba al lado de casa
No todo era análisis financiero. El debate sobre la producción trajo uno de los episodios más humanos del seguimiento, el que enfrentaba a un inversor con un proyecto de mina a cielo abierto en Galicia. La descripción era precisa: con concentraciones de metal cada vez más bajas por tonelada de roca, los nuevos proyectos utilizan maquinaria pesada y arrasan kilómetros de suelo fértil con cianuro. «Abrir una megamina en medio de un desierto en Australia o en medio de un enorme cubito de hielo en Islandia, zonas todas deshumanizadas, lo veo razonable. Hacerlo en el centro de la comarca de Bergantiños con 100.000 habitantes viviendo a pie de mina, es una locura». El proyecto estaba paralizado, al menos de momento.
En paralelo circulaba otro dato revelador: según la tabla de costes que se manejaba, la onza de plata se extraía a 1,64 dólares. Con el precio de mercado entre 15 y 20 dólares, el margen parecía enorme. Y sin embargo, el metal no arrancaba. La explicación más simple —que el mercado de papel manda sobre el de contado— no gustaba a nadie, pero encajaba con los hechos.
Bullion, kookaburra o panda: cómo invertir 10.000 euros en plata
Aquí el debate se vuelve útil para cualquier ahorrador medio. Durante años se discutió qué formato maximiza el resultado según el precio futuro del metal. Un cálculo comparativo muy repetido ponía sobre la mesa cuatro opciones con 10.000 euros:
K12: 833 monedas, 13,86 kilos de plata
Águilas o maples: 625 monedas, 19,375 kilos
Pandas: 526 monedas, 16,306 kilos
Gibraltar (prima alta): 223 monedas, 6,913 kilos
La pregunta implícita: ¿compensa pagar la prima del coleccionable? La respuesta mayoritaria es que las monedas de tirada limitada mantienen su valor incluso cuando el metal sube, mientras las bullion puras se mueven al ritmo del contado. El tiempo ha dado parcialmente la razón: hay series como la Ruanda 2008 que salieron por unos 19 euros en su año y que han llegado a venderse por encima de los 250 euros.
La plata como dinero histórico: del duro de plata al sueldo de un jornalero
Uno de los desvíos más interesantes del seguimiento consistía en calcular cuánto valía la plata en la España de principios del siglo XX. Los datos eran concretos: un jornalero andaluz ganaba alrededor de 3 pesetas diarias en 1900, mientras que un minero vizcaíno se llevaba entre 3 y 4 pesetas al día, unas 780 pesetas anuales. Se cobraba en monedas de plata de ley. El duro de 5 pesetas pesaba 25 gramos de plata de ley 900; una peseta eran 5 gramos; la moneda de 20 céntimos, apenas 1 gramo. Con estas equivalencias cualquier ahorrador puede calcular el poder adquisitivo del metal en un entorno preinflacionario. La conclusión que se extraía era siempre la misma: la plata ha funcionado como dinero real durante siglos, y su condición de metal industrial es lo que la ha mantenido anormalmente barata.
El bitcoin se cruzó en el camino
Hay una tensión que recorre todo el seguimiento: la competencia por el relato del oro digital. Cuando el bitcoin empezó a cotizar fuerte, la respuesta del núcleo duro del metal fue mezcla de escepticismo y desdén. «Los metales preciosos dan la seguridad de poseer algo físico, el bitcoin no deja de ser otro producto especulativo más que puede terminar en timo de la estampita», decían algunos. Otros replicaban que habían comprado bitcoins precisamente para luego convertirlos en plata. La vuelta a los dos miles ya se veía venir.
El desenlace de 2025: máxima subida, Musk y David Bateman
Llegamos al final. A finales de 2025, la plata cerró la semana en un nuevo máximo histórico por encima de 67 dólares la onza, con un cuadro casi ideal: años de déficit entre oferta y demanda, aumento del interés inversor y falta de colchón de inventario. El precio ha escalado después hasta los 70 dólares, sin que la tendencia se rompa. La referencia del metal se ha convertido además en el tercer activo más valioso del mundo, por encima de Apple.
La ronda final trae apariciones estelares. Elon Musk, mediante un tuit, advirtió que la plata «se necesita en muchos procesos industriales», frase que algunos leyeron como una llamada al acaparamiento, aunque no consta que Musk tenga posición directa alguna. En paralelo circulaba la operación de un inversor institucional, David Bateman, que en seis meses habría adquirido hasta el 1,5% de la oferta mundial de plata, unos 12,69 millones de onzas. Y multiplicaban los cálculos sobre reservas estratégicas: ¿qué porcentaje va a ocupar la plata en la futura reserva de minerales críticos de EEUU?
Lo que puede torcer el escenario
No todo es euforia. Las previsiones que circulan en los últimos mensajes son de todo tipo. Unos ven la plata en 96 dólares antes de un retroceso a los 55 y un posterior asalto a los 200 en dos o tres años. Otros, más prudentes, sostienen que si el reciclaje se abarata de verdad —como sugiere un reciente hallazgo de investigadores finlandeses— el precio podría corregir por debajo de los 60 dólares. Y el propio ritmo de subida se antoja insostenible: en una semana se pasó de 62 a 70 dólares, una volatilidad que en cualquier otro activo sería señal de alarma.
Sobre la relación histórica plata/oro se ha escrito mucho. Actualmente ronda el 60:1, muy por encima del promedio de 20-30:1 que ha tenido durante el último siglo. La tesis más repetida es que si esa proporción se normaliza con el oro cerca de 4.000 euros la onza, la plata tiene un recorrido enorme por delante. Pero los que avisan de que la geología y los mercados rara vez coinciden con los modelos también tienen argumentos.
Doce años de espera acaban de encontrar su recompensa. La plata cotiza en máximos históricos y quien aguantó tiene motivos para sentirse justificado. Si esto se extiende o si estamos ante el penúltimo capítulo de otro ciclo que se desinflará como el de 2011, no hay manera de saberlo. Lo único seguro es que quienes compraron a 20 dólares no se van a arrepentir pronto. Los que vendieron a 15, quizá sí.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«En realidad creo que JP Morgan usó las posiciones cortas para abaratar, y después acumular, 750 millones de onzas físicas, a precio de saldo.»
— carloszorro · Acumulación de JP Morgan
«No tiene lógica que un activo tenga menos valor en un futuro con los costes y riesgos que supone tenerlo almacenado que lo que pueda costar comprarlo de inmediato.»
— Parri · Backwardation del mercado
«El oro se recicla casi en su totalidad y ahí está casi en 4000 euros la onza, y por cada onza de oro hay ocho de plata.»
— Dadaria · Ratio plata oro
«Jamás dudé ni pensé en abandonar. La física y las matemáticas están por encima de los delirios de los políticos y su creencia firme de que son omnipotentes e inmortales.»
— Kovaliov · Convicción a largo plazo
«El desabastecimiento de plata física ocurrirá más pronto que tarde, aunque uno no tenga prisa»
— Xpiro · Escasez de plata física
«La plata cerró la semana en un nuevo máximo histórico de más de $67 la onza.»
— risto mejido · Máximo histórico 2025
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
La plata sigue barata y subirá más55%
Riesgo de corrección tras el rally25%
El bitcoin le gana la partida al metal20%
📈 EN CIFRASPlata obtenida con 10.000 € según moneda
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
K12
13,9 kg
Águilas/Maples
19,4 kg
Pandas
16,3 kg
Gibraltar
6,91 kg
📌 DATOS
La plata cotizaba entre 20,50 y 20,80 dólares por onza a finales de 2013
El coste de extracción por onza de plata se estimaba en 1,64 dólares
La plata cerró 2025 con un máximo histórico por encima de 67 dólares la onza
David Bateman declaró haber comprado 12,69 millones de onzas, el 1,5% de la oferta mundial
La relación plata/oro está en torno a 60:1 frente al 20-30:1 histórico
📅 EVOLUCIÓN
Noviembre 2013Arranca este ciclo con la plata entre 20,50 y 20,80 dólares tras dos años de corrección desde los 49
Agosto 2014El London Silver Fixing cierra tras décadas fijando el precio del metal, y se abre el debate sobre el COMEX
Marzo 2017Los análisis del COT apuntan a una acumulación sostenida de plata por parte de JP Morgan
Diciembre 2025La plata cierra la semana en un nuevo máximo histórico por encima de 67 dólares la onza
Diciembre 2025Elon Musk advierte del uso industrial de la plata y David Bateman declara 12,69 millones de onzas compradas
✓El desglose completo de las cuatro opciones de inversión con 10.000 euros, moneda a moneda y gramo a gramo, para saber qué prima compensa pagar
✓El debate técnico sobre backwardation y contango explicado con ejemplos: por qué un futuro puede valer menos que el contado y qué señala
✓El seguimiento de las importaciones chinas, indias y rusas de plata comparadas con la producción semanal mundial, con datos de la SGE y el PBOC
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