La jueza que investiga el caso del 'Hermanísimo' ha declarado que las cloacas acudieron al colegio de sus hijas haciéndose pasar por su hermano. El relato, difundido por el programa 'En boca de todos' de Cuatro, apunta a una presión directa sobre el entorno familiar de la instructora.
Una declaración que señala al colegio de las hijas
La jueza que instruye el caso conocido como del 'Hermanísimo' ha relatado que personas vinculadas a las cloacas se presentaron en el colegio de sus hijas haciéndose pasar por su hermano. El relato fue difundido por el programa En boca de todos, de Cuatro, presentado por Nacho Abad. La declaración sitúa la presión no ya sobre la jueza, sino sobre sus hijas menores de edad, en un entorno tan sensible como el escolar.
El término cloacas se usa en España para designar a grupos parapoliciales o de inteligencia que actúan al margen de la ley para obtener información o presionar a jueces, periodistas o políticos. Que esas personas se personaran en un colegio supone un salto cualitativo: ya no se trata de seguimientos o filtraciones, sino de una intrusión directa en la vida cotidiana de menores.
El caso del 'Hermanísimo' y su contexto
El 'Hermanísimo' es el nombre con el que se conoce popularmente la investigación sobre el hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su gestión en la Diputación de Badajoz. La jueza que instruye el caso ha sido objeto de una campaña de desgaste, con presiones que ahora ella misma detalla en su declaración.
La difusión de este relato en un programa de televisión de ámbito nacional añade una capa más: la denuncia no llega por un canal judicial, sino por un medio. Eso obliga a tratar la información con cautela, porque se trata de una declaración de parte recogida en un espacio televisivo, no de una resolución judicial firme.
Qué implica que se personen en un colegio
Presentarse en un colegio haciéndose pasar por un familiar para obtener información o acceder al entorno de una jueza es un hecho grave. Si se confirma, podría constituir un delito de usurpación de identidad, revelación de secretos o incluso acoso. La declaración de la jueza apunta a que esas personas buscaban algo relacionado con su hermano, no con las niñas.
El caso afecta a la independencia judicial: si un instructor puede ser presionado a través de sus hijos, la separación de poderes queda en entredicho. La declaración, difundida por Cuatro, no ha sido confirmada por una instancia judicial superior, por lo que conviene esperar a que se pronuncie la justicia antes de dar por probados los hechos.