Cayó porque los militares de Argelia se sublevaron cuando conocieron las intenciones del primer ministro francés de negociar la independencia de Argelia y chantajearon al gobierno francés con un golpe de estado en Francia si no entregaban el poder al general De Gaulle. De hecho, desde Argelia los militares rebeldes tomaron Córcega sin derramamiento de sangre y desde la isla establecieron una cabeza de puente para pretender asaltar más tarde París si no se cumplía sus exigencias. Al final el gobierno francés cedió al chantaje ya que, en general, no contaba con el apoyo de los militares ni de las fuerzas policiales para sofocar la rebelión y no deseaba que el país se viera envuelto en una guerra civil.