Por qué no hay hombres en los clubs de lectura

Reunión de un club de escucha con sillas en círculo, mujeres sentadas conversando y un único hombre en una silla lateral

Un solo hombre entre 30 y 50 asistentes: anatomía del club de lectura​

En un club de escucha de podcasts organizado en tres sesiones, con entre 30 y 50 asistentes cada vez, solo apareció un hombre. No es una estadística oficial: es el caso que la periodista Ana Ribera García-Rubio pone encima de la mesa en un artículo publicado el 18 de mayo de 2024, en el que intenta responder a una pregunta que le hacen con insistencia: por qué no hay hombres en los clubes de lectura, en los clubes de escucha, en las presentaciones de libros o en los retiros creativos.

Los escritores a los que consulta contestan al segundo: «solo hay mujeres». Otro amigo que organizó un retiro creativo: solo mujeres. Una amiga con un máster de creación de contenido: solo mujeres. Con esos mimbres, la autora admite que no es ciencia, pero sostiene que hay un patrón.

La pista de Margaret Atwood y la respuesta que nadie esperaba​

El primer diagnóstico se apoya en una frase de Margaret Atwood: «Los hombres tienen miedo de que las mujeres se rían de ellos y nosotras tenemos miedo de que ellos nos maten». La segunda mitad, escribe, es verdad como un templo. La primera podría serlo también: el club obliga a exponer lo que uno ha pensado y ahí, dice, acecha el ridículo.

La hipótesis aguanta hasta que se pregunta a los interesados. Ribera sondea a casi todos los hombres que se cruzan en su vida, gente que lee, escucha podcasts y tiene conversación. La respuesta es siempre la misma: no. Y al insistir, el motivo: «No me interesa». Sin ambages. Al presionar más, aparece la variante: «Es que me da igual lo que opinen otros».

La conclusión, cocinada en una comida con buen vino, es que el hombre da por terminado el libro cuando lo termina. Se forja una opinión, buena o mala, y no siente la necesidad de compartirla, contrastarla ni ampliarla con otros. No espera aprender nada de la lectura ajena.

«Leer es una actividad que se hace para uno mismo»​

Las respuestas recogidas abundan en lo mismo, con formulaciones distintas. Una de ellas: leer es una actividad que se hace para uno mismo, no para socializar. La idea de someterse a la lectura que ha decidido otro —el funcionamiento básico de cualquier club— se lee como una renuncia a elegir el siguiente título.

Hay quien añade que no necesita contarlo. «En mi caso disfruto con un buen libro, no necesito contarles a todos durante horas que lo he leído y demostrar al resto que me acuerdo mejor de la historia que los demás», resume un comentario. Otro lo formula sin rodeos: el hombre no tiene la necesidad de validar su lectura; la asume y punto.

A ese desinterés se suma un rasgo citado varias veces: la capacidad de estar callado a gusto. La llamada teoría de la «caja de nada», popularizada por el conferenciante Mark Gungor, describe un cerebro masculino organizado en compartimentos estancos y con una caja reservada a no pensar en absolutamente nada. Dos hombres pueden compartir una sobremesa en silencio sin que ninguno lo interprete como un problema.

¿Ir a un club de lectura es leer o socializar?​

Aquí está el punto que más incomoda. Buena parte de las respuestas sostienen que el club de lectura tiene poco que ver con la lectura y mucho con la conversación. El libro funciona como excusa para pasar la tarde en grupo. Y eso, se argumenta, es una necesidad que se cubre de otra manera en el caso masculino.

La anécdota que mejor lo ilustra salió de un club de caballeros: a un invitado se le ocurrió pedir cerveza y el camarero, ofendido, le recordó que allí solo se sirve agua con gas o jerez. De ahí la broma recurrente: servir cerveza en los clubes de lectura a ver si así aparece alguien. La réplica del sector más irónico: que eso también es un tópico, y que los tópicos dicen mucho.

Otro argumento, menos amable: el formato de mesa redonda y opinión compartida no engancha porque no hay jerarquía, ni objetivo, ni nada que conquistar.

Los hombres sí van cuando el libro es suyo​

El artículo introduce una vuelta de tuerca difícil de rebatir. Los hombres no van a comentar la obra ajena, pero sí acuden cuando la obra es suya. Autores que visitan los clubes montados alrededor de sus propios libros y podcasters que se reúnen con sus oyentes: ahí van, primero por promoción, segundo porque no están en igualdad de condiciones con el resto. Lo que ellos opinan sobre su obra está un escalón por encima. Participar es un peaje del éxito.

La segunda paradoja es de reparto de poder. Hasta hace poco, casi la totalidad de la crítica literaria, musical y cinematográfica estaba en manos de hombres. Las mujeres se van haciendo hueco en el grupo reducido de voces cuya opinión sobre un producto cultural se considera autorizada, mientras siguen siendo mayoría aplastante como lectoras. Menos sillas en el estrado, más libros en casa.

El sesgo de mirar solo el club de lectura​

El asunto se cruza con otro: la etiqueta. Si solo van mujeres, se da por supuesto que lo que se comenta allí es «de mujeres». Varios hombres confesaron creer que en esos grupos solo se habla de bestsellers intrascendentes, y algunos lo ilustraron con los premios Planeta. Cuando se les explicó que hay clubes de todo tipo, incluso de podcasts de historia o política, miraron con incredulidad y siguieron sin interés. Nadie lo dijo en voz alta; según la autora, todos pensaron que aquello era cosa de mujeres, y ninguno quiso reconocer el sesgo.

También hay quien devuelve la pelota con otros espacios: clubes de ajedrez, gimnasios, clases de boxeo o de artes marciales donde la presencia masculina es abrumadora.

Del «es triste» a la bronca​

La reacción no fue uniforme. Hubo quien reconoció, con incomodidad, que la respuesta honesta era esa: «Me gustaría darte otra respuesta», dijeron algunos de los entrevistados, «es triste, sí, pero si te dijera otra cosa te mentiría». Otros devolvieron el golpe: se acusó al texto de partir de un prejuicio contra los hombres, de convertir una anécdota en diagnóstico y de reprochar una ausencia sin aportar ninguna estadística que la mida. La única encuesta que se manejó con soltura es la de hábitos lectores, y esa mide género, no asistencia a clubes.

Con ese material, el asunto queda en terreno incómodo: se puede constatar el patrón, no cuantificarlo. Y sin cuantificarlo, cada hipótesis pesa lo que pesa quien la lanza.

Dónde se atasca el análisis​

La conversación acabó derivando hacia otras guerras: qué leen unos y otras —el misterio y el thriller mandan en ambos casos, con James Ellroy y Don Winslow frente a Dolores Redondo—, el turismo literario, que mueve a un porcentaje relevante de viajeros, y de ahí a discusiones religiosas y de modelos de sociedad que poco tienen que ver con el asunto de partida.

Nadie ha cerrado la pregunta inicial. ¿Desinterés, miedo al juicio ajeno o simple falta de costumbre? El propio artículo aporta la única estadística que cita y la deja a medias: las mujeres leen más que los hombres. Si esa brecha no explica por sí sola la ausencia, tampoco hay dato que la explique del todo.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Porque leer es una actividad que se hace para uno mismo, no para socializar.»
— fluffy · lectura individual frente a social
«En mi caso disfruto con un buen libro, no necesito contarles a todos durante horas que lo he leído y demostrar al resto que me acuerdo mejor de la historia que los demás.»
— Yomateix · rechazo a exhibir la lectura
«El hombre no tiene la necesidad de validar su lectura. La asume de manera positiva o negativa y ya está.»
— Kicki · falta de necesidad de validación
«Las necesidades de socialización masculinas son diferentes y en cierto modo mucho menores que las femeninas.»
— Klaus María · distinta necesidad de socializar
«Pues a lo mejor va a ser cuestión de que en los clubs de lectura sirvan cerveza además de ciertos libros.»
— UNGERN · broma sobre el formato
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
No les interesa compartir lo que leen40%
Es socialización femenina, no lectura30%
Miedo al juicio y al ridículo20%
El formato y la selección ahuyentan10%
📌 DATOS
Entre 30 y 50 asistentes por sesión en un club de escucha de podcasts, con un único hombre en tres sesiones
18 de mayo de 2024: fecha de publicación del artículo que abre el asunto
📅 EVOLUCIÓN
18 MAY 2024 Se publica el artículo que plantea la ausencia de hombres en clubes de lectura y clubes de escucha de podcasts
Primeras respuestas El asunto se centra en el desinterés masculino por compartir opiniones sobre lo leído
Fase intermedia El foco se desplaza al formato: socialización en grupo frente a lectura individual
Fase intermedia tardía Aparece la comparación con otros espacios de presencia masculina mayoritaria: ajedrez, gimnasios y artes marciales
Tramo final La conversación deriva al reparto de la crítica cultural y a debates religiosos e identitarios alejados del asunto inicial
Cierre Sin respuesta unánime: desinterés, formato y miedo al juicio quedan como hipótesis sin dirimir
🔗 FUENTES
elDiario.es ↗
Medio citado al hilo del debate sobre relatos y feminismo
Skyscanner ↗
Cifra sobre viajes inspirados en la literatura
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El repaso a las cuatro convocatorias donde se constata la ausencia masculina: clubes de lectura, clubes de escucha, presentaciones y retiros creativos
✓La anécdota del club de caballeros donde pedir cerveza ofendió al camarero, que da una pista sobre qué tipo de espacio social funciona para cada sexo
✓La paradoja final sin resolver: mayoría aplastante de mujeres como lectoras y minoría como voces autorizadas en la crítica cultural
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 607 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
💬 Esto es solo un tramo de la conversación
El tema lleva 607 respuestas y sigue creciendo. Crea tu cuenta gratis y léelo entero, mensaje a mensaje.
Crear cuenta gratis →
Sin tarjeta de crédito · Gratis para siempre
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 607 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.052.991
Mensajes
58.257.508
Miembros
190.902
Último miembro
tiochulo

El blog de burbuja.info

Volver