Respétate a ti mismo. Empieza YA a buscar otro trabajo. Y encárgate de que se entere ese jefe que dices que es el que decide el sueldo de los demás. Si se pone en contacto contigo para hablarte de la subida efectiva en 2024, bueno... pase... Si no lo hace antes del cambio de año, en cuanto puedas, lárgate. Es tu trabajo y una empresa. No son tu familia. Y, recuerda, para ellos tú tampoco eres nada más que un currito al que exprimir, no te verán como un descendiente o un sobrino. Puerta.
Esa sería la decisión más emocional y hasta más ideológica...pero la que menos réditos te va a dar.
Lo que haría yo es cogerlo. Hazlo de querida progenitora, aprende todo lo que puedas. Cuando se es joven, llegar a un puesto de responsabilidad te abre un auténtico mundo. Piensa que es una muesca en tu revólver que seguramente 2 de cada 3 personas no tendrán nunca en su vida laboral.
Y si lo haces bien, nada del 2.025. A mitad del año que viene, llamas a la puerta. Y dices que quieres un mejor sueldo. Tu posición habrá cambiado mucho, especialmente si lo has hecho bien. Ni aspavientos ni amenazas: estoy haciendo un trabajo que merece más compensación, y pones la cifra clara de lo que quieres, que te parezca razonable
¿Que te lo dan? Pues todo correcto. ¿Que no te lo dan? Empiezas a buscar otro trabajo, pero ya con los 'galones' que te dan haber tenido esa oportunidad, que (quien sabe...) quizás en otro sitio no tengas. Porque ya podrás buscar trabajos de ese perfil.
Hay ciertos escalones que cuesta mucho subir, y uno de ellos es el de la responsabilidad. Una vez que lo tienes en el CV, lo puedes demostrar y te has preocupado (importante...) en aprender a gestionarte en ese nivel, puedes apuntar más alto. Y eso te quedará ahí para toda la vida.
Eso sí, una de las cosas que también tienes que aprender es a gestionar esas situaciones con la empresa, aprender a negociar. Tienes delante otra buena oportunidad de hacerlo. Y no bailarles el agua en plan de 'ya hablaremos en 2.025'. No, demuestra primero que eres bueno, pero en cuanto lo demuestres, llama a la puerta. Sé objetivo con tus méritos y con tu aprendizaje, casi siempre cuando se tiene un aumento de responsabilidad al principio se mete mucho la pata, y por esa responsabilidad las defecadas son más costosas para la empresa.
Pero en cuanto lo tengas dominado, llama. Te habrás pagado el máster más caro que te puedas imaginar, que es poder decir de ahora en adelante que has tenido ese tipo de funciones.
Un currito en la empresa tiene un determinado 'valor de retención', pero una persona con responsabilidad que sepa hacerlo bien puede llegar a multiplicar ese valor varias veces.