Los bancos catalanes intentarán trasladar sus sedes fuera de cataluñistán pero a medio plazo quebrarán porque nadie va a querer hacer negocios con ellos.
Cuando la fuga de capitales comience, los lidls supremos del "govern" empezarán a requisar ahorros y propiedades de los ciudadanos.
Primero irán a por los no independentistas, con la excusa de que son unos "traidores".
Luego irán a por los que no hablen catalán por lo del apartheid idiomático.
La única expcepción, segarro y rapefugees que son intocables en las dictaduras pogre.
Cualquier intento de lanzar una moneda, pujols, colaus, o cullons, desembocaría en una hiperinflación de las de película.
Huid mientras podaís, insensatos, vended lo que podaís ahora y largaros cuanto antes.