dabrute 2.0
Madmaxista
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supongo que ya habrá algún hilo con el video completo pero, por si acaso:
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Tesla ha presentado un prototipo de Roadster capaz de adherirse a un techo mediante succión y de volar con propulsores de gas frío derivados de SpaceX. La demostración, difundida desde las instalaciones de SpaceX en McGregor, reabre el debate sobre hasta dónde llega la frontera entre coche y nave.
Tesla ha presentado un prototipo de Roadster capaz de adherirse a un techo mediante succión y de volar con propulsores de gas frío derivados de SpaceX. La demostración, difundida desde las instalaciones de SpaceX en McGregor, reabre el debate sobre hasta dónde llega la frontera entre coche y nave.
La escena ocurrió en las instalaciones de SpaceX en McGregor, según la publicación difundida en redes. Un Roadster de Tesla apareció pegado boca abajo a un techo, sostenido por una succión de ventilador lo bastante fuerte como para mantenerlo invertido. No es un truco de feria: la marca lo presentó como una capacidad real del vehículo.
El mismo material muestra propulsores de gas frío, tecnología derivada de SpaceX, que según Tesla generan entre 4 y 5 veces la fuerza de un neumático. Con eso, el coche no solo se pega: también salta y vuela.
Los propulsores de gas frío son un sistema conocido en la industria aeroespacial: expulsan gas a presión para generar empuje sin combustión. SpaceX los usa en maniobras de control de actitud. Trasladarlos a un coche es lo que Tesla dice haber hecho.
La cifra que maneja la compañía es contundente: 4 a 5 veces la fuerza de un neumático. Eso explicaría que el vehículo pueda despegar del suelo y mantenerse adherido a una superficie vertical o invertida. Es la parte que más revuelo ha causado.
La demostración se presentó como un evento completo, con todas las demos y sin tiempos muertos. Tesla ya había coqueteado con la idea de un Roadster de segunda generación con prestaciones extremas, pero esto va más allá de la aceleración o la velocidad punta.
La pregunta que queda en el aire no es técnica, sino práctica: qué utilidad tiene un coche que se pega a un techo. La respuesta, de momento, es la de siempre en este sector: enseñar músculo tecnológico y marcar territorio frente a los competidores. Quien tenga pensado comprarlo, que consulte antes las condiciones reales de uso y homologación.
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