El humor de los años 90 divide el hilo y entran fallecidos
El hilo abre otro frente. Ya no va solo de caras borradas: entra el humor. Un participante sostiene que el sentido del humor de los años 90 ha cambiado una barbaridad desde entonces. Otro le contesta que no, que en esos tiempos y ahora es lo mismo, que uno cae en gracia y lo tiene hecho. Y ahí se lía. Mientras, el resto sigue soltando nombres y el hilo se pone a comprobar quién sigue vivo y quién no.
Qué se ha sabido
Las fichas de fallecidos caen sueltas y con fecha. Jose Luis Coll murió en
2007 y Constantino Romero en
2013, apunta un forero que además vio a Coll jugar al billar porque un familiar suyo jugaba con él. De Paco Valladares se corrige que se murió en
2012, y alguien añade que normal que esté olvidado. De Pepe Carroll, que fue un infarto con
46 años. De Eva Nasarre, que puso a media España a hacer gimnasia con
Puesta a punto en los primeros ochenta, se recuerda que acabó en silla de ruedas por una enfermedad degenerativa.
También entra gente viva a la que se da por enterrada. De Tamariz se apunta que tiene
casi 80 años y que sigue actuando de tanto en tanto: en el mundo de la cartomagia se le venera. De Dick Van Dyke, que sigue vivo con
98. Y de un genealogista mallorquín de
82 años, con página en la Wikipedia en polaco, se dice que merece su sitio en el hilo.
La lista de programas olvidados es larga.
Genio y figura, en Antena 3 en
1994 y 1995, donde se dio a conocer Chiquito de la Calzada junto a Paz Padilla y una lista de humoristas que nadie recuerda.
El bus, copia barata de Gran Hermano que Antena 3 emitió en el año
2000 y que no vio ni dios, presentada por Inés Ballester y Liborio García, esos dos sí siguen por la tele. Y
De qué tribu eres, concurso de Telemadrid de
1992 con José Antonio Páramo y Paloma Marín al frente y premios de
30 o 40.000 pesetas.
En música, alguien pide noticias de OBK. Otro contesta que Café Quijano prepara una canción por el
20 aniversario de uno de sus temas, aunque solo se acuerden de ellos sus fans. Y un forero enlaza tres aportaciones musicales de comienzos de los 90 para demostrar que aquellas letras eran malas pero la música de ahora es peor:
Más nombres sueltos: Cristina Morató, que presentaba
Plató Vacío y se recicló como escritora y viajera; Vicky Larraz, la primera cantante de Olé Olé antes de que la sustituyera Marta Sánchez; Álvaro Vitali, Pierino en Italia y Jaimito aquí; Los Manolos y sus versiones con nainonainona; el Doctor Cabeza, forense y presidente del Atlético a principios de los ochenta; el Chapis, copresentador de
¡Qué me dices!; y el Padre Apeles. También reaparecen Vanessa Martín, Cristina Tárrega, Silke, Carlos Ferrando y Ángeles Martín, y de Michelle Jenner se recuerda que sigue trabajando.
Dónde está la bronca
La bronca es el humor, y
divide el hilo en dos. Un participante defiende que el humor de aquellos años era mucho más inocente y que ahora solo hace gracia lo ácido y lo negro. El otro no cede: dice que no, que la sociedad es la misma y que quien cae en gracia lo tiene hecho. Y suelta que España es un país donde
más vale caer en gracia que ser gracioso, y que ese humor le ha parecido siempre una basura. Un tercero se mete para explicar que la gracia no estaba en los chistes sino en el personaje, en sus ademanes y sus expresiones, y pone de ejemplo lo que hizo Chiquito a mucha mayor escala. El primero responde con sorna y da el brazo a torcer de mentira. La discusión no se cierra.
La segunda es la de siempre, ahora con reproche. Alguien protesta porque se están poniendo fallecidos. Y otro pide que se especifique dónde está ahora cada uno, porque hay nombres que se dan por desaparecidos y resulta que el que los menciona tampoco sabe si siguen. Varios salen a corregir: hay famosos que no están olvidados, solo que aquí no se les sigue la pista. Uno defiende que Chimo Bayo sigue siendo reclamo y cabeza de cartel en conciertos. Otro recuerda que Macaulay Culkin es habitual de canales de YouTube en Estados Unidos y que vive de la nostalgia.
Qué cambia respecto a antes
Que la verificación se impone. Antes bastaba con soltar el nombre y marcharse. Ahora, cada vez que alguien da por perdido a un famoso, aparece otro a decir que sigue activo, que trabaja, que no está tan desaparecido. La corrección se convierte en el deporte principal del hilo. También se cuela la política por la puerta de atrás: un forero recuerda un debate electoral de hace años y a un candidato que se dedicaba a pinchar al rival más que a atacarlo, y otro apunta que ese mismo candidato acabó arruinado con un negocio de coches.
Y entran fallecidos y sucesos. Un forero suma el caso mediático de Marta del Castillo y su camarilla de personajes, y dice que le cuesta ponerle cara a Sandra Palo. Otro recuerda al condenado por unos crímenes en Bilbao al que llamaban el falso shaolin, que sigue preso y saldría en
2053 si sigue vivo. El tono baja y el hilo pasa página rápido.