Ikea: precios que suben, calidad que se hunde
¿Qué está pasando con los muebles de Ikea? Un repaso a la gama LACK de mesas de TV lo ilustra: el modelo más pequeño cuesta 17 euros; uno mayor, 49,99. La pregunta es si vale lo que pagas o si la sueca se ha pasado de rosca.
El dilema del LACK: ¿ingeniería o timo?
La mesa LACK es un clásico: ligera, barata, de cartón reciclado con revestimiento. Pero desde la pandemia los precios han escalado sin que la calidad acompañe. Quienes defienden el modelo señalan que, por 50 euros, es un prodigio de ingeniería de diseño: peso mínimo, resistencia suficiente para un televisor normal. Los críticos lo llaman basura sobrevalorada y recuerdan que antes se conseguía mejor relación calidad-precio.
El ecologismo como chivo expiatorio
Parte del malestar se dirige contra la regulación ambiental: tapones unidos a las botellas, bolsas que se rompen, colas para reciclar. Se acusa a la «eco-responsabilidad» de encarecer los productos sin beneficio real. Sin embargo, el debate se desvía hacia generalizaciones que poco aportan al análisis del mueble concreto.
Alternativas y salidas
Frente al LACK de 50 euros, hay quien aconseja subir el presupuesto a 100 y comprar algo decente en El Corte Inglés. Otros defienden que, para un uso normal, la mesa Ikea cumple. El consenso: si buscas durabilidad, olvídate del aglomerado fino; si es para un piso de alquiler o un dormitorio secundario, cumple sin más.
La ironía final: pagar 50 euros por un mueble de cartón prensado que, si no le das golpes, te dura unos años. O gastarte el doble en uno de madera que heredarán tus nietos. Cada cual que elija su veneno.