100.000 millones: entre el genocidio y la indiferencia
¿Qué harías si de repente tuvieras 100.000 millones de euros en acciones? La pregunta, lanzada en un rincón de internet, ha cosechado respuestas que van de la hedonismo más burdo al nihilismo más refinado. Nadie parece tomarse la fortuna en serio.
Las primeras reacciones no se andan con rodeos: putas, barcos, un genocidio en África. La fantasía del poder absoluto sin límites morales. Pero rápidamente surge quien recuerda que esa cifra es solo papel mojado: «Siempre confundiendo valor bursátil con riqueza real». El dinero en acciones no es liquidez, y vender con descuento sigue siendo mucha pasta, pero no cambia la esencia.
Hay quien ya tiene la vida resuelta con cinco millones. El resto es irrelevante. «Soy hombre de gustos baratos por suerte». La indiferencia ante la abundancia.
Pero el punto más interesante llega con la política: ¿acabar con el hambre en el tercer mundo? Inútil, dice la voz más escéptica, porque si la iniciativa no sale de ellos, todo vuelve a ser igual. ¿Arreglar España? Imposible, porque la corrupción es endémica y los españoles la quieren. La conclusión es tan descorazonadora como lógica: la única salida sería un comando que liquide a los traidores, y eso no es un plan, es una confesión de impotencia.
Al final, la respuesta más sensata podría ser la de quien dice que con cinco millones ya tiene bastante. El resto es para quejarse de que el mundo no se deja arreglar. Con 100.000 millones, el verdadero lujo es no tener que usarlos.
Debates relacionados en el foro