«Con 30.000€ no montas ni un puesto de pipas en un centro comercial»
La pregunta la lanza un lector con 30.000€ en la mano y una condición: nada de arrastrar un negocio ambulante por ferias de pueblo. La primera respuesta que recibe no es un plan de negocio, es una pregunta de vuelta:
¿y tú qué sabes hacer?. En un hilo abierto en abril de 2015 pasó de todo: quien recomendó emigrar, quien propuso una agencia de colocación y una oleada de cálculos que se pelean con la letra pequeña del régimen de autónomos. La frase del subtítulo la firma una participante que dice ser ingeniera informática y haber estudiado miles de casos. La conclusión que se repite es incómoda: según esos recuentos, en España
30.000€ se los come la estructura antes que el mercado.
La cuota de autónomos como agujero negro
Un cálculo se cuela temprano y ordena todo lo que viene después. Según ese cálculo, la cuota de autónomos ronda los
300€ al mes, lo que son 3.600€ al año. Sin vender un solo producto, sin alquilar un solo metro cuadrado, solo por existir como empresa. Ese mismo número, llevado a ocho años, se come íntegros los 30.000€ iniciales. Antes de IVA del 21%, antes de IRPF, antes de cualquier gasto real.
Hay quien sale al cruce de ese cálculo con una comparación incómoda para el relato de la queja. Si España te cobra 300€/mes, sostiene este participante,
Alemania te cobra 600: 300 de seguro médico privado sin copago y unos 300 de cotización para jubilarse con 700€ al mes a los 67. Bajo esa óptica, el problema no es el nivel de la cuota sino el apetito estatal en general. El argumento se queda ahí, sin resolver: unos ven una losa, otros ven un precio de mercado.
Cuánto cuesta de verdad abrir un negocio en Madrid
Otra intervención hace un recuento de casos que desmonta cualquier ilusión de barra de bar. Los números son de la propia conversación y dan escalofríos:
- Bar de copas en Madrid desde cero: a partir de 100.000€
- Tienda de motos con local: 400.000€
- Tienda de informática: 100.000€ para empezar
- Puesto de pipas en un centro comercial: 200.000€
La conclusión de quien hace el recuento no es amable: casi todos esos negocios, además, son ruinosos. Y para triunfar de verdad, dice, hay que hacerlo «a lo grande, a lo majestuoso, a lo novedoso», lo que exige añadir un cero a cada cifra. En Madrid, sentencia, solo pueden abrir negocios una lista muy corta de apellidos ilustres y un par de multimillonarios del ramo que no conviene citar aquí.
El sector agrícola: 3.000€ por campaña y por agricultor
Donde el dinero circula de verdad, según varios testimonios de primera mano, es en el campo. Un agricultor mediano puede dejarse por campaña más de
3.000€ solo en semilla, fitosanitarios y suministros. En la campaña del maíz en Galicia, estima uno de los participantes, se mueven más de
150 millones de euros entre siembra y recogida. Otra voz del gremio, más ambiciosa, corrige al alza: esos 3.000€ se quedan cortos y con el beneficio de un solo agricultor una tienda entera se sostiene.
El matiz que descoloca: no es negocio el que planta, es el que comercializa. De cada diez que se meten a cultivar,
nueve fracasan el primer año, según uno de los propios agricultores. La teoría de que en España sobran empresarios tecnológicos y faltan fabricantes choca con otra réplica: sin sectores de aplicación, la tecnología no se inventa en el aire. El ejemplo que se cita es la francesa Limagrain, hoy uno de los mayores productores mundiales de semillas híbridas, que no arrancó con una inversión brutal sino desde el propio terreno.
Centros comerciales: 3.000€/mes por siete metros cuadrados
Frente al catastrofismo, algunos cuentan experiencias propias. Uno montó negocio con
32.000€ ahorrados y solo la E.S.O. como estudios. Otro sostiene que sí hay nichos rentables con 30.000€, pero que nadie te los va a regalar: hay que buscarlos durante meses. Y aparece uno de los datos más llamativos: un puesto de siete metros cuadrados en un centro comercial de primer nivel puede costar
3.000€/mes, una barbaridad que compensa si das con la tecla, porque el volumen de ventas es brutal.
Aun así, la resistencia es mayoritaria. «El nicho de webs chorras ya está copado», zanjan. La burocracia, la licencia, el permiso de sanidad y la declaración medioambiental de turno completan el cuadro de un país que, según varios, se comporta como rico en impuestos y como tercermundista en facilidades. En economías más pobres, recuerdan, se emprende con apenas 10.000€.
Y al final, la opción financiera
Cuando la conversación se agota, vuelve el cálculo frío: invertir los 30.000€ en índices globales o en fondos monetarios y esperar. Comprar un chalet hipotecado para alquiler vacacional. Meterlo en fondos de inversión y no tocar nada. El dato que descoloca: entre las últimas respuestas del hilo, varias apuntan a no abrir nada y colocar el dinero en fondos o índices.