Ceuta, 15 de agosto: la llamada a detener la "invasión" que nadie secunda
Con la fecha marcada en rojo, el 15 de agosto se ha convertido en una suerte de Día D para Ceuta. El anuncio de una presumible entrada masiva ha activado una llamada a la movilización que, de momento, ha encontrado más sarcasmo que efectivos. Mientras unos preguntan quién acudirá a detener el paso, otros responden con bromas sobre el Rey, el Ejército o los voluntarios que coordinaría un tal Gisbert.
Del Ejército a los voluntarios: el censo de la discordia
La convocatoria para hacer frente al hipotético asalto a la frontera ha sacado a la palestra a todo el arco institucional: Ejército, Guardia Civil, Policía Nacional, el Rey... pero también a un puñado de grupos que se ofrecen como fuerza de choque. El "Frente Obrero" llegó a lanzar un "presente" entusiasta. Sin embargo, la mayor parte de las respuestas se mueven entre el escepticismo y la chirigota. Hay quien recuerda que, mientras Ceuta se prepara, la entrada real suele producirse por Barajas en plena normalidad.
Nadapasismo: el análisis que gana enteros
La corriente dominante es la del "nadapasismo": cuando algo se anuncia con tanta pompa, lo más probable es que no ocurra nada. Y la prueba de la poca credibilidad del suceso es que el comentario más celebrado proponga a Rajoy y a Coto Matamoros como líderes de la resistencia. Con semejante cartel, la economía del susto queda en nada: ni hoteles llenos de milicianos ni cierre de comercios. El 15 de agosto pasará a la historia, a lo sumo, como un ensayo general de ruido.
El dato que descoloca es que, en plena alarma, nadie ha ofrecido una cifra de efectivos, una ruta concreta ni un plan. Todo se reduce a un pulso retórico. Y a este paso, la única invasión será la de los memes.