Helicópteros de la Guardia Civil sobre Ceuta a las 00:40, sin parte oficial
Hay una hora concreta y un dato que llama la atención: las 00:40. A esa hora, vecinos de Ceuta aseguraban ver helicópteros sobrevolando la ciudad y, según los testimonios que circularon durante la madrugada, efectivos disparando bolas desde el aire. No apareció ningún comunicado que confirmara el operativo. Bastó, sin embargo, para convertir la noche ceutí en el asunto más comentado del país antes del amanecer.
El episodio llegó a televisión casi en directo. Un programa nocturno de sucesos conectó con la ciudad, cortó a publicidad un minuto para tratar de recabar datos y siguió varios minutos más sin poder precisar qué estaba ocurriendo. Hubo quien, directamente, bromeó con que el informador se había confundido de canal y estaba viendo Apocalypse Now. La confusión, más que la certeza, marcó las primeras horas.
Qué se sabe del despliegue aéreo
La Guardia Civil habría movilizado helicópteros y drones de forma urgente ante movimientos detectados en la zona fronteriza. Desde el lado jovenlandés, aplicaciones de seguimiento de vuelos mostraban tráfico aéreo inusual a esas horas, incluido un avión de carga militar, y varios observadores apuntaron a movimientos de material sin destino confirmado. Lo verificable se queda ahí: vuelos fuera de lo común, testigos en tierra y ningún parte oficial que encaje las piezas.
Las bolas de goma: qué se dispara y con qué reglas
Los proyectiles a los que se referían los testigos son bolas de goma dura, deformables en la punta, que se disparan con escopetas y se emplean en control de masas. La radiotelevisión pública ha documentado casos de lesiones oculares ligados a este tipo de munición en actuaciones antidisturbios. El punto técnico que se discute es dónde se apunta: el uso por encima de la cintura está cuestionado y en la cabeza puede dejar secuelas graves. Hacerlo desde una plataforma aérea añade una variable de precisión que no juega a favor.
La fecha que circula y la cifra que se repite
En paralelo al dispositivo empezó a circular una fecha concreta —los días 20, 21, 22 y 23— señalada en redes como una nueva intentona coordinada. Es un rumor sin confirmación oficial y así conviene tratarlo. Lo mismo ocurre con la cifra que se repite para episodios anteriores de entrada masiva: 80.000 personas, un número que no apareció respaldado por ninguna fuente primaria esa noche. Afirmaciones, en ambos casos, pendientes de verificar.
Con helicópteros en el aire, bolas de goma de por medio y ninguna nota oficial que ponga orden, queda una pregunta incómoda y sin respuesta: ¿alguien explicará qué se movió esa madrugada sobre Ceuta o tocará reconstruirlo, otra vez, a base de testimonios y capturas de pantalla?