Quiero dar las gracias a los rusos.

Mapa de Europa con siluetas de equipamiento militar y columnas de humo en el horizonte, ilustrando el rearme europeo
Publicidad

El rearme europeo y la paradoja de agradecer a Rusia​

Hay una paradoja que recorre el debate sobre el gasto en defensa: la invasión de Ucrania ha hecho lo que años de informes y amenazas no lograron, que la sociedad española acepte subir el presupuesto militar. Un mensaje inicial lo resume con retranca: «Gracias rusos, muchas gracias, gracias a vuestra invasión de Ucrania por fin la sociedad española empieza a aceptar aumentos en el presupuesto de defensa». La frase, publicada en un contexto de discusión sobre el rearme, condensa el giro de guion: lo que la OTAN no consiguió en décadas, lo ha conseguido Moscú en unos meses. El autor se define como «otanero» y cierra con el latín Si vis pacem parabellum.

De la indiferencia al sobresalto​

El punto de partida es una evidencia incómoda: durante años, los intentos de elevar el gasto en defensa chocaban con la indiferencia o el rechazo. La invasión de Ucrania cambió el marco. En la discusión se subraya que ahora hay «sanciones, muchas sanciones» y que algunos reaccionan con doble rasero: «si el ejército de los países de la UE es flojo ríen, y si estos deciden fortalecer el ejército lloran porque es que quieren guerra». La crítica apunta a un sector que, según esta línea, tilda cualquier refuerzo militar de belicismo.

El asunto de fondo es si el rearme responde a una amenaza real o a una operación de propaganda. Frente a la tesis del agradecimiento a Rusia, otra corriente sostiene que el aumento del gasto no defiende España, sino intereses ajenos. «A Marruecos lo arma la OTAN de acuerdo a sus intereses en nuestra contra», se llega a afirmar, invirtiendo el sentido de la alianza. La discusión deriva hacia el flanco sur: hay quien pide el rearme «ante la amenaza de sur» y quien recuerda que el presupuesto militar lleva años subiendo sin que eso se traduzca en capacidades reales.
Publicidad

El coste doméstico del rearme​

El debate no se queda en la geopolítica. Entra de lleno en el bolsillo y en los servicios públicos. Una intervención lo plantea sin rodeos: «el 74% de los españoles está deseando que le suban aún más los impuestos para armamento, o que les bajen las pensiones y el nivel sanitario para meter el dinero en armamento para una guerra que ni es nuestra ni tenemos nada que ver». La cifra se lanza como sospecha sobre las encuestas, no como dato verificado, y el autor pide un referéndum sobre el gasto y sobre la permanencia en la OTAN.

La crítica a las encuestas se repite: «Esa encuesta no se la creen ni ellos. Otra propaganda disfrazada de noticia». El escepticismo hacia los sondeos que respaldan el rearme es una constante. También lo es la sospecha de que el dinero no se traducirá en defensa efectiva: «No sé qué harán con ese dinero pero sí sé que no va a servir para defender España». Se mencionan proyectos concretos —el proyecto Dragón, uniformes comprados fuera para no pagar cánones, aviones sin piezas, helicópteros con más presupuesto que los de tropa— para argumentar que más gasto no equivale a mejores fuerzas armadas.

El fantasma del reclutamiento​

Uno de los hilos más tensos es el de la posible vuelta del servicio militar. «Y si mañana dicen que hay reclutamiento obligatorio para ir a las trincheras del Este o mili el 80% estaría de acuerdo», se afirma, con la coletilla de que «por mucho que los floreros burbujos digan que ni de coña la sociedad va a pasar por ello». La respuesta no se hace esperar: «un 80% me parece mucho, pero superar el 60% es probable. Eso de ver a tus vecinos subyugados, o que le caiga una bomba a tu abuela por culpa de un invasor, eso hace mucho».

El intercambio revela una grieta generacional y política. Para unos, la sociedad española es «subnormal» y se dejará llevar; para otros, la amenaza real moviliza. La discusión deriva hacia la responsabilidad de los políticos: «Los ciudadanos pueden evitar que los políticos decidan enviar a la muerte a sus hijos y nietos, solo hay que votar a partidos patriotas y dejar de votar a traidores, separatistas y antiespañoles». La descalificación ideológica campa a sus anchas.

El flanco sur y la memoria histórica​

Marruecos aparece como amenaza recurrente. «Ese incremento en el presupuesto de Defensa español hará que Marruecos no pueda ganar la carrera armamentística que ha iniciado», se sostiene. La afirmación se discute con dureza: «Que manía con el puto Marruecos de los cojones. Que son moromierdas de CI80 y el hábito no hace al monje. Si están los saharauis troleándolos todos los días». El exabrupto, aunque soez, refleja una corriente que minimiza la amenaza marroquí y recuerda que «España con una mano atada a la espalda le pega un repaso a los moros que se quedan tiesos otros 500 años». Otra intervención avisa del «mayor peligro»: «la quinta columna mora en nuestras calles que pueden provocar sabotajes y habrá que meterlos en campos de exterminio... perdón, quería decir campos de concentración, si hay lío con Marruecos». La deriva del lenguaje es evidente.

La memoria histórica también se cuela. Se recuerda la retirada de la guarnición de Alborán y se discute si hubo presencia rusa en la isla: «la isla de Alborán empezó a tener soldados en los 60, porque pillaron a los rusos preparando cosillas por la zona. Siempre han querido esa islita». La discusión deriva hacia la II República y las relaciones históricas con Rusia: «poco sabéis de las relaciones Rusia España, invasión de territorios americanos españoles, estafa de los barcos podridos, establecimiento de todos los males de la II República, intento de establecer una base en Alborán... algunos sois muy indocumentados».

La grieta de la OTAN y el desprecio al disidente​

El hilo se encona cuando se cuestiona la pertenencia a la OTAN. «Cual es la bandera que ondea en Gibraltar, la rusa? Donde se esconden los separatistas catalanes, en Rusia? Quien arma a nuestro enemigo del sur, los rusos?», se pregunta con ironía. La respuesta es que ni Rusia ni Marruecos son los enemigos reales, sino que «el mayor peligro que tenemos es la quinta columna». La descalificación mutua es constante: «follamoros», «putinejas», «otanero», «podemita», «facha». El debate se convierte en una trinchera de etiquetas.

La discusión sobre el rearme revela una sociedad dividida. Para unos, la invasión de Ucrania justifica cualquier aumento del gasto; para otros, es una estafa más. «Los hechos son que tras la estafa del virus viene ahora la estafa de la guerra. Vosotros seguid aplaudiendo a las 8 y haciendo el trabajo a los que luego os van a aplastar», sentencia una intervención. La desconfianza hacia el relato oficial es total.

¿Qué se cuece en las encuestas sobre el rearme?​

Las encuestas que respaldan el aumento del gasto en defensa son recibidas con escepticismo. Se duda de que un 74% de los españoles esté dispuesto a pagar más impuestos o a recortar pensiones y sanidad para financiar armamento. La discusión no aporta datos verificables, solo la sospecha de que los sondeos están cocinados. La pregunta de fondo es si la sociedad española acepta el rearme por convicción o por miedo. El mensaje inicial lo tiene claro: «Gracias rusos».



¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la sociedad española en el rearme? La discusión no da una respuesta única, pero deja una certeza: lo que antes era impensable, hoy se debate sin sonrojo. Y el detonante tiene nombre.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«El 74% de los españoles está deseando que le suban aún más los impuestos para armamento, o que les bajen las pensiones y el nivel sanitario para meter el dinero en armamento»
— Destro · Coste social del rearme
«Los ciudadanos pueden evitar que los políticos decidan enviar a la muerte a sus hijos y nietos, solo hay que votar a partidos patriotas»
— farero_interino · Responsabilidad política y voto
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El rearme es necesario ante la amenaza rusa45%
El gasto militar no defiende España35%
Es una estafa para recortar servicios públicos20%
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué se dice sobre el posible reclutamiento obligatorio?
En el debate se especula con que un 80% de la sociedad estaría de acuerdo con un reclutamiento obligatorio si la situación lo requiere, aunque otra parte lo rebaja a un 60%. No hay datos oficiales, solo estimaciones de los participantes basadas en la percepción de amenaza.
📅 EVOLUCIÓN
Años previos Intentos fallidos de aumentar el gasto en defensa en España, con rechazo social
2022 Invasión de Ucrania y giro en la opinión pública sobre el rearme
2022 Aumento del presupuesto de defensa español y debate sobre su eficacia
2023 Discusión sobre el reclutamiento obligatorio y el flanco sur
🔗 FUENTES
Vozpópuli ↗
Noticia sobre el presupuesto de defensa y la opinión pública
Heraldo ↗
Encuesta sobre el gasto militar y la percepción social
Eldiario.es ↗
Información sobre la invasión migratoria y fronteras
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El cálculo completo sobre el impacto en pensiones y sanidad del aumento del gasto militar, con proyectos concretos como el Dragón o los uniformes externalizados
✓La discusión sobre la presencia rusa en Alborán y su relación con la retirada de la guarnición española
✓El análisis de la quinta columna y la amenaza marroquí, con referencias a la carrera armamentística
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 142 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Te estás perdiendo 142 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.
Leer el hilo completo →
Registro en 30 segundos
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 142 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.056.533
Mensajes
58.352.045
Miembros
191.002
Último miembro
burjujua

El blog de burbuja.info

Volver