Reloj Durcal para ancianos: ¿25 euros al mes o teleasistencia pública?
Un descendiente preocupado por su padre mayor se plantea comprarle un reloj inteligente que detecta caídas y avisa a emergencias. El modelo Durcal promete todo eso por 25 euros al mes, pero antes de firmar conviene mirar lo que ya ofrecen los servicios públicos de teleasistencia.
La teleasistencia tradicional: más barata y con supervisión
La medallita de toda la vida sigue siendo la opción más económica. En muchas comunidades autónomas el servicio cuesta alrededor de 8 euros al mes, y en el Ayuntamiento de Madrid puede ser incluso gratuito o de pago según la renta, con un máximo de 12 euros. Eso sí, la medallita no funciona en la calle: se conecta a un receptor enchufado a la línea telefónica. Para quien pasa mucho tiempo fuera de casa, ese es su talón de Aquiles.
El reloj Durcal: movilidad y datos, pero con letra pequeña
El reloj Durcal, en cambio, lleva SIM propia y funciona en cualquier lugar. Detecta caídas, permite ver la ubicación y las constantes del usuario desde una app, y tiene botón SOS. Todo por 25 euros al mes. La diferencia con la medallita es notable: 17 euros más al mes, 204 euros al año. ¿Merece la pena? Depende de si el anciano sale solo a la calle con frecuencia.
Pero hay otro factor: las opiniones en Trustpilot sobre el Durcal no son unánimes. Hay reseñas que desaconsejan su compra, lo que invita a investigar antes de contratar.
La opción pública: ¿incluye reloj?
La pregunta clave es si el servicio de teleasistencia municipal ya incluye un reloj de estas características. En Madrid, según informaciones recientes, el Ayuntamiento también ofrece el reloj dentro de su servicio de teleasistencia. Si es así, pagar 25 euros al mes por un producto privado puede ser un sobrecoste evitable. La recomendación es clara: antes de contratar el Durcal, consultar con los servicios sociales del municipio.
El dato que descoloca: el Ayuntamiento de Madrid ya ofrece teleasistencia con reloj incluido, con un coste que va de 0 a 12 euros mensuales según renta. Pagar 25 euros al mes por un reloj privado es, en muchos casos, tirar el dinero. Pero claro, la burocracia municipal no es tan rápida como una app.