469 llegadas a Canarias en tres días y 969 desde Argelia
El tramo lo llena casi por completo el reenvío de tuits. ciberecovero encadena mensajes de la cuenta del periodista Rubén Pulido con cifras de llegadas y con una queja sobre su propio historial, mientras el resto de participantes discute el derecho a emigrar, propone expulsiones y se pregunta si España conserva fronteras. Frente a la avalancha de enlaces, sólo unos pocos mensajes escritos sostienen el debate; varios se limitan a reenviar sin texto (rejon, Sargento Kowalski) o a ironizar.
Qué se ha sabido
Un tuit reenviado afirma que más de 400 migrantes han llegado a Canarias desde el lunes y que septiembre acumula 910 entradas por vía irregular, de las que más del 95% proceden de áreas controladas por Marruecos: Tan-Tan, Tarfaya y Cabo Bojador. El mismo mensaje cierra con una pregunta: si se les dan 500 millones de euros más.
Otro tuit sostiene que esas estadísticas se quedan cortas: casi 1.500 accesos en menos de una semana, 969 llegadas desde Argelia durante el fin de semana y 469 llegadas a Canarias en tres días.
Un tercero pide rigor frente a los datos oficiales del Ministerio del Interior y asegura que más de la mitad de las embarcaciones que entran en lugares como Almería no son interceptadas. Ninguno de los tuits reenviados acompaña esas cifras con una fuente primaria verificable.
Un cuarto mensaje reprocha a una organización de rescate marítimo haberse dejado ver durante dos días en la zona donde operan las mafias libias y sugiere que sirve de enlace entre ellas. La acusación se lanza sin pruebas.
Dos mensajes más se ocupan del propio autor de los tuits: en uno celebra que la Fiscalía le diera la razón un año después de que se le acusara de difundir bulos, en otro se queja de que su aclaración no tendrá difusión.
Entra también el plano jurídico. Un mensaje presenta un libro que recoge un dictamen elaborado por un equipo jurídico dirigido por Matias Recio, con prólogo del autor de los tuits, y que propone una reforma integral del ordenamiento jurídico español en materia de extranjería. palmerita añade enlaces a Libertad Digital y a un canal de Telegram sin explicarlos.
Las posturas
El eje pasa del control de fronteras al marco legal. Ibar sostiene que el derecho a emigrar no existe: sólo hay derecho a salir del propio país, y para migrar hace falta que algún Estado acepte a la persona. Le llama la atención que la izquierda, a la que describe como estatista, compre en inmigración el argumento libertario.
DVD1975 defiende que llegan más porque saben que tendrán de todo y compara la situación con la de Italia, donde, dice, la entrada ya no resulta atractiva. ciberecovero responde con un «exacto» y atribuye la diferencia con Gibraltar o Portugal a quién gobierna en España, sin aportar datos.
luisgarciaredondo pide propuestas concretas en lugar de generalidades: un plan de choque contra la delincuencia con expulsión de todo inmigrante que delinca y, para quien ya tenga nacionalidad y cometa un delito grave, condena con expulsión previa retirada de la nacionalidad.
palmerita va más lejos en la tesis económica: no habla de inmigración sino de importación, porque, sostiene, los traen directamente, y califica el resto de pateras y llegadas de atrezzo justificatorio. Sobre el rescate marítimo afirma que Salvamento funciona como taxi acuático con la factura a cargo de los españoles, y concluye que el asunto es un montaje.
Rael recuerda que ProActiva había facturado durante décadas contratas públicas de socorrismo en playas y piscinas antes de dedicarse al rescate marítimo, y sostiene que vive del cuento desde el primer día.
Catalinius afirma que la multiculturalidad es la mayor majadería y la que más dinero ha dado. Metaverso responde a quienes defienden una España sin fronteras que esos mismos vivirán en barrios residenciales con mayoría de españoles y extranjeros ricos, y les reprocha dar lecciones desde un mundo paralelo. Oshoita, en cambio, cree que una España sin fronteras no sería mala idea, pero da por imposible que salga Vox y vaticina que los votantes seguirán votando a PP y PSOE.
Chino Negro se limita a expresar rabia porque el ejército no haga nada. Tales90 pregunta directamente si España tiene fronteras. jotace ironiza sobre cómo se contaron unos incidentes en televisión, comparando el relato de unas peleas entre dos familias rivales con una rivalidad de aficiones futbolísticas o taurinas.
Varios mensajes, entre ellos los de skan y Sardónica, enlazan las llegadas con teorías sobre la natalidad o con una supuesta tecnocracia que actuaría contra los propios europeos. No aportan pruebas y se cuentan aquí como parte del tono del hilo, sin reproducir sus expresiones. Otro participante reprocha a un tercero su supuesta falta de coherencia, con insultos que no se citan.
Lo que cambia respecto a antes
La discusión sobre los fondos de acogida que ocupó la entrega anterior apenas vuelve, reducida a los enlaces de palmerita y a la mención de las contratas de socorrismo. En su lugar entra el terreno jurídico: una propuesta de reforma integral de extranjería y una batería de medidas penales. También es nueva la disputa sobre si existe o no un derecho a emigrar, y el frente contra las organizaciones de rescate, que aparece por primera vez en forma de sospecha sobre su papel como enlace.
Se incorpora además la autodefensa del autor de los tuits, que sostiene que la Fiscalía le dio la razón y que su versión no tendrá difusión. Las cifras que se manejan ya no son las del aviso de salida del tramo anterior: ahora se habla de casi 1.500 accesos en menos de una semana y de 910 entradas acumuladas en septiembre.
La reforma de extranjería que se propone
El mensaje sobre el libro es el único que plantea un cambio normativo completo y no una medida suelta: un equipo jurídico dirigido por Matias Recio firma un dictamen que propone reformar el ordenamiento de extranjería y que lleva prólogo del autor de los tuits más reenviados. Frente a esa propuesta general, la de luisgarciaredondo es más concreta y se centra en la delincuencia: expulsión para quien delinca y retirada de nacionalidad con expulsión posterior en los delitos graves. Ninguna de las dos se acompaña de cifras de coste o de aplicación.