Ross Coulhart y la teoría de las puertas dimensionales del CERN: ¿demonios o marketing?
El periodista Ross Coulhart ha reavivado el debate sobre el CERN y los supuestos peligros dimensionales. Según la teoría, el colisionador de hadrones podría abrir portales a otras dimensiones habitadas por entidades que algunos llaman «demonios». Coulhart prefiere «beings», pero la línea es fina.
La conexión con Suiza no es casual: allí tiene sede la Ordo Templi Orientis, heredera de Aleister Crowley. Y allí, en los 80, surgió el proto-black metal de Celtic Frost, que adoptó la estética de H.R. Giger. Giger diseñó la portada de «To Mega Therion» (1985), título que remite a la Bestia del Apocalipsis.
«Lo del CERN y las puestas dimensionales es el nuevo fenómeno paranormal de moda, como los chemtrails pero con más matemáticas», señala un análisis. Los ingenieros del CERN se centran en física de partículas, no en invocaciones lovecraftianas, pero la narrativa de portales ha encontrado un nicho en la cultura del misterio.
El dato que descoloca: mientras algunos esperan 13 millones de naves extraterrestres, los ingenieros siguen tomando café y ajustando imanes. La teoría tiene más de marketing ocultista que de amenaza real.