Reino Unido prepara la 'break up law': compensaciones entre exnovios
En el Reino Unido, el matrimonio ya no sería el único camino hacia una pensión compensatoria. La consulta pública que maneja el Ministerio de Justicia británico, bautizada como 'break up law' o ley de rupturas, plantea que las exparejas con al menos tres años de convivencia puedan reclamar pagos, vivienda o una parte del patrimonio tras separarse. Sin boda, sin hijos y sin pasar por el registro de parejas de hecho. Basta con haber compartido techo.
Conviene precisar el estado real del asunto: no hay una ley aprobada ni un debate parlamentario en curso. Todo parte de la consulta pública 'A Fairer End to Relationships', publicada el 5 de junio y cerrada el 14 de agosto. Es un documento para recoger opiniones, no una norma en vigor. Pero establece la dirección de viaje: ampliar los efectos patrimoniales del matrimonio a quienes nunca lo contrajeron.
De la separación de divorcio a la ruptura de noviazgo
El salto es conceptual, además de jurídico. Hasta ahora, la pensión compensatoria sin hijos existía en algunos divorcios; el nuevo planteamiento la extiende a relaciones de noviazgo. La condición de entrada sería la convivencia de tres años, con o sin hijos en común. La propuesta incorpora además un plazo de dos años después de la ruptura para presentar la reclamación. Ese detalle convierte la relación en una carga con fecha de caducidad larga: la expareja puede rehacer su vida y, dos años después, recibir una demanda.
El caso típico que circula en los análisis es el de una relación que empieza a los 16 años, con mudanza conjunta, y que termina a los 22. Sin hijos, sin hipoteca, sin patrimonio común. ¿Qué se compensa ahí? Para los críticos, la respuesta es reveladora: el tiempo de convivencia se convierte en un título para reclamar el patrimonio del otro. Para los partidarios, la convivencia genera dependencia y desgaste profesional aunque no haya boda.