Rufián culpa a la ultraderecha de la inmigración masiva: ¿estrategia o diagnóstico?
Gabriel Rufián, portavoz de ERC, ha vuelto a poner el foco en la ultraderecha como responsable directa de la entrada masiva de inmigrantes en España. La afirmación, lanzada en plena crisis migratoria, ha reabierto un debate que trasciende lo partidista: ¿es un diagnóstico certero o una maniobra para desviar la atención de las propias contradicciones del independentismo?
La reacción no se ha hecho esperar. Entre los críticos, se argumenta que culpar a la ultraderecha es una forma de eludir el análisis económico de fondo: la inmigración responde a factores estructurales, como la demanda de mano de obra barata o el envejecimiento demográfico, no a la presión de partidos como Vox. Otros, sin embargo, sostienen que el discurso de la ultraderecha sí ha contribuido a endurecer las políticas migratorias y a normalizar un clima de hostilidad que empuja a más personas a arriesgar la vida en el Mediterráneo.
El trasfondo económico que nadie quiere ver
La inmigración no es solo un asunto de discurso político. Detrás de las cifras de llegadas hay una necesidad real del mercado laboral español: sectores como la agricultura, la hostelería o el cuidado de mayores dependen de trabajadores extranjeros. Culpar a la ultraderecha de la entrada masiva puede ser políticamente rentable, pero ignora que la demanda de mano de obra es el verdadero motor. Mientras tanto, la ultraderecha capitaliza el malestar social, y el debate se polariza sin llegar al fondo.
El debate también ha dejado ver un desplazamiento de la ventana de Overton: lo que antes era inaceptable, ahora se discute abiertamente. Y en el plano electoral, algunos analistas apuntan a que el descontento con ERC podría trasladar votos hacia formaciones como Alianza Catalana, de corte identitario, lo que pondría en aprietos al partido de Rufián.
En cualquier caso, la polémica deja una pregunta abierta: ¿hasta qué punto la inmigración es un problema de ultraderecha o un síntoma de un modelo económico que necesita importar mano de obra? Si la tendencia continúa, es probable que el discurso de Rufián pierda fuelle, pero también que la ultraderecha siga ganando terreno. Nadie parece dispuesto a abordar la raíz del problema.