Rufián salva a Zapatero y lanza un dardo a Aznar: el doble rasero de la izquierda
«Seguramente Aznar tenga 10 millones de
euros en joyas regaladas en su caja fuerte, pero Zapatero es otra cosa.» La frase de Gabriel Rufián en laSexta Xplica ha reabierto el debate sobre la presunta parcialidad de los políticos catalanes y la tolerancia selectiva de la izquierda. El portavoz de ERC no ocultó su cercanía personal con el expresidente socialista –«no soy objetivo con Zapatero»– y defendió que «todo lo bueno de estos años ha sido con su mediación». El contraste con el anterior inquilino de La Moncloa no podía ser más explícito.
Rufián reprocha a José María Aznar una supuesta acumulación de lujo no declarado, mientras absuelve a José Luis Rodríguez Zapatero de cualquier sombra. Sin embargo, la diferencia de trato no se basa en hechos contrastados: ningún juez ha investigado a Aznar por joyas ni a Zapatero por su gestión. La reacción en redes y en círculos escépticos ha sido inmediata: acusaciones de hipocresía y de aplicar un «y tú más» que el propio Rufián dice criticar. «Critica el 'y tú más', y en el párrafo anterior precisamente dice que el otro 'seguramente más'», resumió un análisis de la intervención.
La controversia deja al descubierto la dificultad de mantener un discurso de integridad cuando la amistad política nubla el juicio. El propio Rufián reconoció que no puede ser objetivo; quizá el problema sea que, ni siquiera en economía, la política debería reducirse a amigos y enemigos. Mientras no haya investigaciones concretas, el debate se queda en el barro de las suposiciones. Que es, por desgracia, donde la política española se siente más cómoda.