Zelenski: el rumor sobre su paradero que nadie puede confirmar
Un ataque ruso con misiles sobre Kiev dispara los rumores sobre el paradero de Volodímir Zelenski. La versión que circula en redes asegura que Kamala Harris y Joe Biden interrumpieron sus vacaciones y volvieron de urgencia a la Casa Blanca. La fuente citada para semejante exclusiva es, textualmente, «mis cojones». Así arranca un asunto que lleva
653 días abierto y que sigue sin una sola confirmación oficial.
El patrón se repite: cada bombardeo sobre la capital ucraniana genera la misma coreografía. Primero el rumor, después la desmentida por vídeo y, al final, la sensación de que nadie ha contado del todo lo que pasó. La pregunta ya no es si Zelenski está vivo, sino por qué cada aparición suya levanta más sospechas que certezas.
Qué se sabe del ataque ruso sobre Kiev
El ataque se dirigió, según las versiones que circulan, contra la sede del SBU, el servicio de seguridad ucraniano. Ese detalle cambia el marco: no se trataría de un bombardeo indiscriminado, sino de un golpe contra infraestructura de inteligencia. De ahí a la lista de bajas entre asesores internacionales hay un trecho que nadie ha recorrido con datos.
Hay quien sostiene que Zelenski no reside de forma regular en Kiev y que solo aparece cuando toca grabar. Otros apuntan que llevaría tiempo instalado en Polonia, con viajes puntuales para hacerse las fotos. Ninguna de las dos cosas se ha demostrado, pero ambas explican por qué un vídeo suyo, en lugar de cerrar el asunto, lo reabre.
Por qué cada aparición de Zelenski genera más dudas
La secuencia es casi mecánica. Se difunde el rumor de su muerte, aparece un vídeo, y el vídeo se disecciona. Que si la luz, que si el fondo, que si el tono. En este caso, el material de referencia muestra a Zelenski hablando de la estabilidad en Siria, un encaje que a más de uno le resultó forzado.
El argumento más repetido es que a Rusia no le interesa matarlo. Convertirlo en mártir sería un error estratégico: mejor dejarlo vivo para que la corrupción que se le atribuye —siempre en condicional, siempre pendiente de prueba— acabe saliendo a la luz. La tesis contraria también tiene recorrido: si desaparece, el relevo sería otro dirigente igual de alineado con la OTAN.
El papel de Estados Unidos y el relato de las vacaciones interrumpidas
La versión de que la vicepresidenta y el presidente estadounidense cortaron sus vacaciones para volver a Washington se ha repetido sin una sola prueba. Es el tipo de detalle que da verosimilitud a un rumor: concreto, urgente, imposible de verificar a corto plazo. Y encaja con la sospecha de fondo de que las decisiones sobre Ucrania no se toman en Kiev.
Sobre la legitimidad institucional hay un debate jurídico que va más allá del rumor. Se argumenta que Zelenski ya no sería presidente constitucional y que cualquier documento que firme carecería de validez, correspondiendo esa potestad al presidente del parlamento ucraniano mientras no haya elecciones. Es una tesis que circula sin sentencia que la respalde.
Qué dicen los que creen que el rumor es propaganda
La otra mitad del asunto es la acusación cruzada de propaganda. Unos sostienen que todo el ruido forma parte de una operación para desgastar a Ucrania. Otros responden que el relato oficial occidental lleva años dando por ciertas cosas que luego no se sostienen: los supermercados rusos vacíos, los misiles que se acaban en quince días, los chips de lavadora. La desconfianza es mutua y simétrica.
En medio de ese fuego, el dato que descoloca no es ninguno de los anteriores. Es que, después de
653 días de hilo y
144 respuestas, la única fuente citada para la noticia de partida sigue siendo la misma que al principio: ninguna.