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COMPRA MAQUINARIA ADICIONAL POR 70 MILLONES PARA CORREGIR LOS RETRAT
Sacyr Vallehermoso está dispuesta a hacer todo lo posible por acabar a tiempo las obras de la ampliación del Canal de Panamá. Las huelgas de los obreros locales y los problemas a la hora de realizar los trabajos de hormigonado han obligado a la empresa española a comprar maquinaria pesada por 70 millones de dólares. La empresa presidida por Manuel Manrique tratará de que este coste lo pague el Gobierno local.
Sacyr ha tomado esta decisión al comprobar que la piedra extraída para la fabricación del hormigón no tenía la calidad suficiente para la construcción de las nuevas exclusas. Debido a ese contratiempo, la compañía y sus socios de Grupos Unidos por el Canal –la italiana Impreglio, la holandesa Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana- tuvieron que ralentizar las obras durante varias semanas, lo cual puso en riesgo que el proyecto se acabase en el tiempo acordado con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
La entrega en fecha es vital, puesto que una demora supondría una penalización en los ingresos. Al contrario, si consiguen terminar las obras antes del calendario acordado, la ACP desembolsará una prima a los integrantes del consorcio. En concreto, si Sacyr finaliza el macroproyecto antes del 21 de octubre de 2014, percibirá 215.000 dólares diarios más, hasta un techo de 50 millones de dólares. Si por el contrario, lo acaba después de ese día, se le restará 300.000 dólar por jornada, hasta un máximo de 54,6 millones.
Por ese motivo, Sacyr decidió elevar el coste en 70 millones de dólares, gasto adicional que pretende ahora cargar contra las cuentas de la Autoridad del Canal. La situación es similar a cuando en España una obra incrementa su coste por problemas que no estaban especificados en las bases del proyecto. En esos casos, la administración de turno se hace cargo del sobrecoste siempre y cuando se justifique.
Nueva huelga
Además de los problemas técnicos, Sacyr ha tenido que hacer frente a varias huelgas desde que le adjudicaron el proyecto en julio de 2009. La última la han protagonizado desde el pasado viernes unos 500 obreros que trabajan en la construcción de un cauce de acceso al Canal de Panamá. Ese parte de la obra, en la zona del Pacífico, la está realizando FCC, junto con la mexicana Ingenieros Civiles Asociados (ICA), y la costarricense Meco,
Ésta es la cuarta huelga que se registra en la ampliación del canal, iniciado hace dos años con el objetivo de duplicar la capacidad de transporte de carga en la ruta de los actuales 300 a 600 millones de toneladas anuales. En enero pasado, unos 3.000 trabajadores dependientes del Grupo Unidos por el Canal (GUPC) estuvieron seis días de brazos cruzados en reclamación de mejoras laborales.
Para controlar la evolución de las obras, los socios de GUPC, junto con la Autoridad del Canal, han fijado reuniones periódicas cada tres meses. De esta manera, las constructoras pretenden monitorizar todos los trabajos para llegar a la fecha prevista. Sacyr y el resto del consorcio cobrará 3.118 millones de dólares, unos 2.463 millones de euros si cumplen con el calendario.
La construcción del tercer juego de esclusas es considerada el premio rellenito del programa para la ampliación del Canal, una magna obra valorada en 5.250 millones de dólares y de la que aún falta por licitar un último proyecto. El Canal, diseñado en 1904 para barcos de 267 metros de eslora y 28 metros de manga, como máximo, se ha quedado pequeño con la aparición de barcos más grandes, por lo que desde hace tiempo se venía considerando necesaria una ampliación.
Bonus track o "los niños bien, gracias":
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La española Sacyr Vallehermoso debe refinanciar una deuda de 4.900 millones de euros. La constructora pasa por un mal momento económico, por lo que sus acreedores solicitan garantías adicionales que avalen el pago, en este caso la filial que construye la ampliación del Canal de Panamá.
Sacyr, que según los expertos, buscó nuevos ingresos vinculándose a Pemex para hacerse con la presidencia de Repsol. Según el diario mexicano Milenio, que hace referencia a fuentes internas de Repsol, la pretensión final de la constructora española sería recoger dividendos de de la petrolera para evitar la bancarrota, ya que arrastra deudas por más de 16.000 millones de dólares.
En este caso, la constructora española debe hacer frente a la cancelación de una deuda de 4.900 millones de euros. Para ello, según el diario ElEconomista.com, habría iniciado la revisión de sus activos con el fin de poder ofrecer garantías de pago a las entidades acreedoras. Estas habrían exigido a Sacyr que añada su filial de construcción, que está ejecutando, entre otras, las obras de ampliación del Canal de Panamá.
Sacyr Vallehermoso se adjudicó en 2009, liderando el Grupo Unidos por el Canal (GUPC), la construcción del nuevo juego de esclusas del Canal de Panamá. Sacyr se comprometió a realizar el proyecto por 3.118 millones de dólares, muy por debajo de los 3.481 millones de dólares que la Autoridad del Canal (ACP) fijó como máximo para realizar la obra de ingeniería.
A la refinanciación de la deuda con la que cuenta la constructora podrían acudir nuevas entidades como HSBC o Inbursa, el fondo de inversiones de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según las revista Forbes. El 74% de la cartera de obra de Sacyr procede de los proyectos internacionales. Sin embargo, esta división apenas ha generado 77 millones de euros en el primer semestre.