Un foro especula con un cálculo que atribuye a Sánchez
El escenario que se dibuja en el análisis de un participante no es el de una victoria arrolladora, sino el de una jugada de ajedrez con el PSOE como primera fuerza y una derecha partida en dos. La tesis que abre el asunto es que el presidente adelanta elecciones con un objetivo calculado: quedar por delante, atrincherarse en Ferraz como jefe de la oposición e incendiar las calles aprovechando la chispa ya iniciada. El cálculo que ese usuario atribuye a Sánchez es una foto de meta:
PSOE 31-32, VOX 24-26, PP 24-26 y Alvise 2. Y una advertencia que suena a reto: «A ver si hay huevos de encarcelar a un expresidente y líder de la oposición con las calles así».
El cálculo que un usuario atribuye a Sánchez: PSOE 31-32, Vox 24-26, PP 24-26
La hipótesis central no es que el PSOE arrase, sino que resista por encima del 30% mientras la derecha se desangra. En ese escenario, Vox y PP quedan casi empatados en votos, con Vox ligeramente por delante. La clave no es ganar por mucho, sino ser el más votado y forzar que la suma de PP y Vox, aun siendo absoluta, quede deslegitimada por el desgaste. Hay quien sostiene que el objetivo real es aupar a Vox frente al PP para que la derecha llegue rota a la investidura. El cálculo completo, con sus porcentajes y sus márgenes, da una diferencia que sorprende.
La fuga de votos del PP hacia Vox: un 13,8% según la encuesta que se cita
El dato que más pesa en el análisis no es una opinión, es una cifra: un
13,8% de votantes del PP en 2023 votarían a Vox ahora. Esa fuga, superior al millón de votantes, es la que explica por qué algunos análisis sitúan a Vox y PP muy igualados luchando por la segunda posición. La encuesta que se cita como referencia es la de 40db para El País, considerada por un participante la mejor y más profesional de España. Si esa fuga se confirma, el PP no solo pierde la mayoría, pierde el relato de partido hegemónico de la derecha. Y Vox, que ya habría tocado techo en las comunidades autónomas, se convierte en el socio incómodo que nadie quiere pero todos necesitan.
El voto de la izquierda se concentra: el PSOE se chupa todo el espacio
La otra pata del cálculo es la fragmentación de la izquierda. Con Sumar y Podemos en la ruina, el PSOE absorbe todo el voto útil. El suelo del PSOE se sitúa en torno al
30%, y la tesis es que ganará porque se va a chupar todo el voto de la izquierda. No es que el PSOE crezca, es que el resto se desvanece. Ese trasvase de votos, que en 2023 estaba repartido, ahora se concentra en un solo puño. La consecuencia es que el PSOE puede ser el más votado sin haber recuperado un solo votante del centro. La pregunta es si ese suelo del 30% es suficiente para gobernar o solo para bloquear.
El escenario de repetición electoral y el fantasma de la CEDA
Hay quien sostiene que, con los catalanes sin querer pactar con nadie, lo más normal es una repetición electoral. Incluso un par de veces. En ese contexto, la propuesta que más ruido hace es la de una coalición PP-Vox-UPN a la manera de la CEDA, una gran alianza de derechas que descuadraría cualquier resultado optimista de la izquierda. La pega es que esa coalición entregaría el liderazgo de la derecha a Vox, que es precisamente lo que el PP quiere evitar. Y Alvise, que ya tiene su 2%, sería el gran beneficiado de una derecha unida en un solo bloque. El cálculo completo de escaños de esa hipotética coalición da una mayoría que asusta a unos y tranquiliza a otros.
Con estos mimbres, el resultado más probable no es una victoria clara, sino un empate técnico entre bloques que deja la gobernabilidad en manos de los independentistas. Y la pregunta que nadie responde del todo es si ese escenario beneficia más a Sánchez o a Vox. La respuesta, como casi siempre, depende de quién cuente los votos y quién cuente las calles.