Autobaja de tres días: menos médicos, misma nómina
Un trabajador con fiebre, una sala de espera a rebosar y una pregunta incómoda: ¿tiene sentido pedir cita con el médico de cabecera solo para que firme un papel que confirme lo que el paciente ya sabe? El Ministerio de
Sanidad, según anunció su titular Mónica García en Onda Cero, estudia retomar una fórmula que ya se usó durante la pandemia: que el propio trabajador pueda
autojustificar una enfermedad leve durante los primeros tres días mediante una declaración responsable, sin pasar por consulta. El objetivo declarado es evitar el colapso de la Atención Primaria en pleno repunte de infecciones respiratorias. La letra pequeña, sin embargo, es otra cosa.
Qué propone Sanidad y con qué argumentos
La medida se pondría sobre la mesa del Consejo Interterritorial de Salud y se negociaría con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Desde el entorno de la ministra sostienen que supondría
un ahorro potencial de miles de consultas al año y que resulta incoherente pedir a los ciudadanos que no acudan al centro de salud por una gripe leve y, a la vez, obligarles a ir para conseguir el justificante. García recordó que la fórmula ya se aplica en países como
Reino Unido, Portugal, Suecia o Alemania y que durante la pandemia se adoptó bajo el paraguas del estado de alarma.
La misma reunión abordó la obligatoriedad de las mascarillas en hospitales, centros de salud, residencias y farmacias, en línea con lo ya dictado en la Comunidad Valenciana, Cataluña y Murcia. Ahí no hubo consenso. La ministra apeló a la responsabilidad ciudadana y descartó, por ahora, extender la obligación a los colegios.
El detalle que desmonta el entusiasmo: los tres primeros días no se cobran
Aquí es donde la propuesta se complica. La norma general es que
los tres primeros días de baja por enfermedad común no los paga nadie: ni la empresa ni la Seguridad Social, salvo que el convenio colectivo diga otra cosa. Es decir, la autobaja resuelve el trámite, pero no la nómina. Un cálculo que circula entre quienes han mirado la letra pequeña cifra el golpe en torno a
250 euros de merma para un sueldo medio, porque esos días no se cobran pero sí se cotizan.
Hay quien va más allá y sostiene que la figura podría acabar convertida en un permiso sin sueldo encubierto: si no hay médico que firme el parte, no hay situación de incapacidad temporal y, por tanto, no operan las mejoras voluntarias que muchas empresas aplican sobre la prestación. La autobaja como puerta de entrada a la baja gratuita.
El problema de fondo: una Atención Primaria que no se arregló
El diagnóstico que recorre el asunto es incómodo para todos. La Atención Primaria se rompió hace casi cuatro años con el COVID y nadie se ha molestado en reconstruirla: ni los políticos de uno y otro signo, ni los propios sanitarios, ni una sociedad civil que en España brilla por su ausencia. Se ha normalizado que no funcione. La autobaja no arregla el sistema; solo evita que el paciente forme parte del embudo.
Frente a eso, la respuesta más repetida es la desconfianza.
España ya lidera el absentismo laboral en Europa, y la pregunta es qué pasa cuando se abre la puerta a justificar la ausencia sin intermediario. La picaresca, argumentan, no necesita incentivos. Otros responden que quien realmente está enfermo no va a fingir más por ahorrarse tres días sin sueldo.
Qué pasa en otros países y por qué aquí suena distinto
En los sistemas donde existe el
sick day sin justificante, el trabajo se mide por resultados y no por horas de silla. El trabajador avisa, se queda en casa y cobra. La diferencia no está en la norma, está en la cultura laboral y en la ética del trabajo. Importar la figura sin importar el ecosistema es, como mínimo, optimista.
Mientras tanto, el calendario sigue. La medida se estudia, no se ha aprobado. La reunión sirvió para constatar que las mascarillas siguen sin acuerdo y que las autobajas, de salir, lo harán con la nómina del trabajador como principal damnificada.
Hay una cifra que descoloca: el ahorro se mide en consultas evitadas, no en euros para el que se queda en casa. Y el que se queda en casa, esos tres días, paga.